Últimas Noticias de Economía y Negocios de Colombia y el Mundo

Miercoles 15 de Febrero de 2012

Controlando a los soberanos

Los Fondos Soberanos de Riqueza (FSR) creados en los años 50 y que se alimentan con los excedentes de las cuentas corrientes de diversos países, acumulan en la actualidad tres trillones de dólares, y se estima que en los próximos cinco años pueden alcanzar los diez trillones. Se alimentan generalmente de los excedentes generados por los altos precios del petróleo y los más importantes son los de los Emiratos Arabes, Noruega, Arabia Saudí, Kwait y Rusia. Dada su dimensión y las facilidades otorgadas por la globalización financiera tienen un indudable impacto en las finanzas internacionales.

En la actual crisis hipotecaria, dichos fondos han inyectado más de 40 mil millones de dólares a bancos europeos y norteamericanos, de modo que es indudable su aporte en coyunturas de crisis. Pero crece al mismo tiempo la inquietud por el grado de volatilidad y especulación que dichos fondos pueden estimular, y por ello se escuchan voces que proponen adoptar políticas proteccionistas frente a ellos.

"Estados Unidos soporta tantos déficit que no tiene dinero para rescatar a sus propios bancos, razón por la que han tenido que ser fondos soberanos extranjeros los que acudan al rescate de los bancos Merryll Lynch y Citibank" ha sostenido Stiglitz, y concluye que "lo que debería preocupar a la gente es que tengamos que depender del dinero del Medio Oriente y de las reservas chinas".

Algunos de esos fondos de estabilización buscan asegurar la economía y el presupuesto contra variaciones en los precios de las exportaciones, otros se han conformado como ahorro para futuras generaciones y, otros más son reservas de compañías de inversión. Otros son fondos de desarrollo para financiar proyectos socioeconómicos y los demás son fondos de reservas contingentes para pagos de pensiones.

Hay consenso en que transferir a tales fondos los excedentes evita el sobrecalentamiento de la economía si esos recursos ingresaran al torrente monetario, mejoran la rentabilidad de los recursos y reducen los costos de intermediación. Hay acuerdo, así mismo, en el sentido de que dichos fondos permiten una mejor asignación de los excedentes provenientes de los superávit e incrementan la liquidez en los mercados, sobre todo en tiempo de crisis. Pero aunque son inversiones de largo plazo, por el volumen de recursos que manejan han comenzado a generar muchas inquietudes.

Por tales razones, el FMI convocó en octubre de 2007, una reunión de representantes de 28 países para establecer buenas prácticas en la administración de los FSR, en términos de análisis y seguimiento de las políticas de inversión, prácticas de administración de riesgos, marcos de regulación, estructuras de gobierno y acuerdos de responsabilidad.

Se trata de facilitar la comunicación entre funcionarios de bancos centrales y ministros de finanzas, se propone mantener el diálogo al respecto, y se está en proceso de coordinación con la Ocde, el Banco Mundial y la Comisión Europea. En marzo de 2008, se desarrollará una nueva reunión que debe aprobar el documento de acuerdos, y se espera que incluya un manual de buenas prácticas de administración. Resta por ver si la regulación será posible, y si llegará a tiempo. 

Publicación
portafolio.co
Sección
Editorial - opinión
Fecha de publicación
25 de marzo de 2008
Autor
Beethoven Herrera Valencia Profesor de las U. Nacional y Externado

Publicidad