Mucho se ha hablado sobre el beneficio directo que el negocio del valor agregado tiene para los cafeteros colombianos.
En realidad, además de incrementar la demanda mundial del grano nacional, las tiendas Juan Valdez han contribuido a mejorar la salud del Fondo Nacional del Café, que a su vez maneja los programas de apoyo a los caficultores.
Para respaldar la estrategia que se soporta fundamentalmente en las tiendas Juan Valdez, la Federación señala que las regalías por ese concepto que han sumado a los ingresos del Fondo Nacional del Café ascienden a 7.659 millones de pesos, al cierre del 2007.
En el 2004 ese monto llegó a 1.252 millones de pesos, lo que muestra el ascenso en la operación de los negocios.
Las regalías por el negocio de valor agregado hacen parte de los 176.000 millones de pesos que reportó el Fondo por ingresos el año pasado. Ese monto significa 9 por ciento menos que el año anterior, explicado en que la revaluación del peso ha representado una merma en los recursos percibidos por contribución cafetera, así sea en medio de la recuperación del precio externo.
Mientras los ingresos decrecen, el patrimonio es una variable de mostrar para el gremio de los productores del grano. En el 2006 llegó a los 444 millones de dólares, en tanto que en el año siguiente alcanzó los 535 millones de dólares.
La meta de las autoridades cafeteras para el futuro, en lo que tiene que ver con el Fondo Nacional del Café, es que pueda garantizar la adecuada financiación del plan de renovación de los cafetales viejos.
"Si bien dicho programa implicará en el corto plazo unas mayores necesidades de recursos para el Fondo Nacional del Café, en el mediano y largo plazo incrementará los ingresos del sector cafetero en su conjunto, producto de una mayor producción y exportación del café colombiano", explica el último balance presentado por la Federación.
El gremio también va tras una estrategia que permita reducir la vulnerabilidad de los ingresos del Fondo ante el comportamiento y las fluctuaciones de la tasa de cambio, como se ha recomendado a otros sectores de la actividad agropecuaria.
Problemas de ingresos
No dejará de ser satisfactorio que hace unos días el precio del café pudiera estar en 1,70 dólares, 25 centavos más que en enero pasado, aunque la revaluación no permita celebrar y mucho menos, hablar de que están cerca de una bonanza cafetera.
En ese sentido, sus cuentas apuntan a que en tres años han dejado de percibir por ese fenómeno 1,5 billones de pesos.
El director ejecutivo de la OIC afirma que esa situación la viven también países como Brasil, clave en la producción mundial.
Agrega que, además del fenómeno revaluacionista, los cultivadores de café también se exponen a las consecuencias de los aumentos de los fertilizantes y del transporte, a causa de los incrementos en el precio del petróleo.
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