El G24 estimó que las recientes repercusiones sobre los mercados financieros requieren la rápida puesta en funcionamiento de un nuevo dispositivo que ayude a reducir la vulnerabilidad de los países pobres "ante los acontecimientos imprevistos que provienen de mercados maduros", según el comunicado final.
Los ministros del G24, por su parte, se comprometieron a llevar a cabo políticas "prudentes", que apunten a reducir la vulnerabilidad de sus economías.
Los ministros se preocupan, sobre todo, "por el impacto severo de la elevación de los precios de los alimentos sobre la población de los países en desarrollo".
El Banco Mundial debe "reforzar su política y su apoyo financiero a los países afectados por los precios elevados de los alimentos y de la energía". El FMI debe estar dispuesto a actuar en apoyo de los países que tengan problemas en sus balanzas de pagos, afirmaron los ministros del G24.
El G24 nuclea países africanos (Argelia, Sudáfrica, Costa de Marfil, República Democrática de Congo, Egipto, Etiopía, Gabón, Ghana y Nigeria), de Asia (Filipinas, India, Irán, Líbano, Nigeria, Pakistán, Siria y Sri Lanka) y latinoamericanos (Argentina, Brasil, Colombia, Guatemala, México, Perú, Trinidad Tobago y Venezuela).
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