Según el funcionario, los exportadores colombianos son muy confiados o muy poco previsivos bien sea porque creen en la responsabilidad de sus clientes y/o porque sus gobiernos no les permiten pagar las compras.
La poca difundida cultura de los seguros en Colombia también se registra en el empresariado exportador: la mayoría ve el aseguramiento como un gasto adicional que no tiene como trasladarlo a sus clientes y se abstiene de proteger su cartera,comenta Luque.
Cuando un cliente incumple y el exportador se ha asegurado contra esta eventualidad, Segurexpo, en cuyo capital participa el Gobierno colombiano a través del Bancóldex, una vez agotado determinado procedimiento, le responde por el 90 por ciento de la obligación.
El exportador asume el 10 por ciento restante. El seguro le cuesta, en promedio, 0,5 por ciento en riesgo comercial, y 1 por ciento en riesgo político. Muchísimo menos que la pérdida total de la factura.
Dicho seguro no opera en las exportaciones de productos básicos (petróleo, café, carbón, ferroníquel, que cuentan con otro tipo de coberturas) sino en aquellos con valor agregado, como confecciones, textiles, petroquímicos, editoriales y de la construcción, entre otros.
La mayor parte de las ventas colombianas a Venezuela están clasificadas en las no tradicionales y hacia allí se despacharon 5.210 millones de dólares el año pasado, principalmente en vehículos y sus partes, confecciones (básicamente prendas de vestir), carnes, materias plásticas y manufacturas. Sin embargo, apenas 259,8 millones de dólares estaban asegurados contra los dos riesgos mencionados.
Los compradores venezolanos, a diferencia de los de otros países plenamente identificados por Segurexpo, son buenas pagas. El mayor riesgo es de tipo político, es decir, que por medidas oficiales, como ha sucedido en el pasado, aquellos no puedan adquirir divisas para pagarles a sus proveedores (en el vecino país el deducible, o sea la parte de la pérdida que asume el tomador del seguro, es de 20 por ciento).
El riesgo político también está presente en Ecuador, donde 99,2 millones de dólares fueron asegurados contra esa contingencia y la de tipo comercial.
El año pasado, Segurexpo les pagó cerca de 800.000 dólares a las empresas aseguradas que tuvieron problemas con su cartera de exportación. La entidad presta cobertura en más de 26 más países, incluyendo a China.
Para Javier Díaz, presidente de Analdex, gremio exportador, es claro que la prudencia y la previsión aconsejan tomar los amparos mencionados.
Falta cultura aseguradora
Juan Pablo Luque reconoce que las aseguradoras se han quedado cortas en campañas que promuevan la cultura del seguro, aunque señala que es mucho lo que se ha avanzado en la protección de diferentes activos (fábricas, plantas, recurso humano), pero falta bastante en la protección de cartera (el año pasado Segurexpo tenía 187 empresas exportadoras aseguradas).
Cuando una empresa asegura su cartera, agrega el directivo, puede dedicarse a producir y vender. En caso de no pago, Segurexpo le responde aproximadamente al quinto mes de notificado el incumplimiento.
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