Esta es una iniciativa de The Nature Conservancy (TNC) y la Alcaldía Mayor de Bogotá, que también incluye a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (Eaab).
La empresa también busca cumplir con sus metas de protección del medio ambiente en los países donde opera y de sus cuatro objetivos globales, entre los que se destaca una mayor producción de cerveza utilizando menos agua.
El mecanismo pretende que dos millones de toneladas de sedimentos de diversos orígenes dejen de ingresar a las cuencas de los sistemas de Chingaza y Tunjuelo Sumapaz, los cuales abastecen a la capital de la República.
Las inversiones permitirán ahorros en costos de tratamiento por 88.000 millones de pesos durante la siguiente década.
Bavaria se vinculó a la iniciativa con un aporte de 300 millones de pesos destinados para crear alternativas sostenibles a las actividades de ganadería y la agricultura presentes en los bosques andinos y páramos que proveen agua a Bogotá.
Hace unos 15 años la cervecera Bavaria utilizaba 11 litros de agua para producir un litro de cerveza y hoy apenas recurre a cinco litros.
En sus estadísticas globales, el efecto de la estrategia es así: con una producción de 23 millones de hectolitros de la bebida el consumo de agua es de 11,5 millones de metros cúbicos, mientras que a comienzos de los 90 la cerveza sumaba 17,9 hectolitros y el agua que se usaba en el proceso de producción era de 19,6 millones de metros cúbicos.
La compañía utiliza por año 8,1 millones de metros cúbicos menos, que podría ser el equivalente al suministro de una población como Tunja o Riohacha.
En 2007, SABMiller firmó con Naciones Unidas un mandato para el agua, para trabajar con la comunidad en aumentar la cantidad y la calidad del recurso.
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