El ICA señaló que estos dos fertilizantes agropecuarios deben pasar primero por un proceso de compostaje o fermentación, que impidan la transmisión de agentes patógenos o enfermedades.
El gerente general de la entidad, Andrés Valencia Pinzón, explicó que la gallinaza o pollinaza, por ser material de desecho de las aves posee altos contenidos de amoníaco que al tener contacto con el suelo o con las plantas las quema, a la vez que se convierte en un riesgo de transmisión de microorganismos, por lo cual se hace indispensable la aplicación de los procesos de compostaje.
Con base en lo anterior, quienes estén interesados en registrarse como productores de acondicionadores orgánicos de suelos a partir de gallinaza o pollinaza, deberán cumplir con esta normatividad, además de aplicar el control de calidad solicitado por el Ica para obtener el registro de marca.
Los avicultores tienen la responsabilidad de sanear la gallinaza dentro de la finca, exponiéndola a temperaturas superiores a los 60 grados centígrados por un tiempo mínimo de cinco días.
El ICA determinó que la gallinaza sin este proceso no puede salir de las granjas, pues la movilización de este material está prohibida. Por ello el Instituto controlará en las carreteras del país el cumplimiento de esta decisión, que busca reducir la posibilidad de transmisión de enfermedades que puedan poner en riesgo la producción avícola.
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