Últimas Noticias de Economía y Negocios de Colombia y el Mundo

Miercoles 23 de Abril de 2014

El control de la inflación

Teóricamente y en la realidad, la inflación es un fenómeno que tiene múltiples causas.

La inflación se puede analizar a partir del equilibrio en cualquier mercado, desde el punto de vista microeconómico, y lo que pasa en ese mercado es exactamente lo mismo que pasa en la economía desde el punto de vista macroeconómico.

El equilibrio en un mercado cualquiera da un nivel de precios determinado, lo que afecte los cambios de estos precios de equilibrio afecta a la inflación en ese mercado.

Aunque suene un poco técnica la cuestión, realmente no lo es tanto; el nivel de precios en un mercado de cualquier bien está determinado por la oferta y la demanda de ese producto.

Hay variables que afectan a la oferta, otras a la demanda y otras que distorsionan el equilibrio entre la oferta y la demanda.

Empecemos por las variables que distorsionan el mercado, el cual puede ser afectado por decisiones de política. La primera son los impuestos, cuando aumentan los impuestos la inflación aumenta en ese mercado. En este momento, en Colombia, podemos suponer que los impuestos ya son un costo que está implícito en la inflación, pero no son la causa del aumento de ésta en los últimos meses.

También están otras decisiones de política como los aranceles, si por ejemplo se quiere controlar la inflación de un producto cualquiera, se disminuyen los aranceles de ese producto y el menor precio del producto importado controla el precio.

Esta es la teoría detrás de los tratados de libre comercio sin aranceles, en general aumenta el bienestar de la economía y controla los precios, pero tiene efectos sobre las empresas que compiten con los productos importados.

Por otro lado, existen otros agentes que inciden en la inflación; en general cualquier intermediario en un mercado, es un costo para ese mercado, y esto se refleja en los precios; por ejemplo, en el sector agrícola existen varios intermediarios que intervienen entre el productor inicial y el consumidor final, lo cual obviamente sube los precios, al igual que los impuestos son un costo de transacción alto para la economía que ya está implícito en ésta, pero es igualmente distorcionador.

Otro ejemplo es el sector financiero, éste genera un altísimo costo para los consumidores e inversionistas que piden préstamos con altas tasas de interés y las empresas tienen que reflejar estos costos en los precios de sus productos.

Por el lado de la demanda de un producto o la demanda agregada de la economía, el aumento de los precios es generado por choques positivos de demanda, es decir, por un aumento repentino en el consumo, la inversión, el gasto público o las exportaciones netas; las políticas monetarias vía aumento de tasas de interés hacen que disminuya el consumo y la inversión, por los altos costos para consumidores e inversionistas que piden préstamos; por esto el Banco de la República controla la inflación al aumentar las tasas de interés.

Con respecto a las exportaciones netas, al aumentar la tasa de interés interna entran capitales debido al diferencial de tasas de interés, lo cual revalúa al peso frente al dólar, lo que a su vez hace que disminuyan las exportaciones netas.

La única variable que no puede controlar el Banco de la República, vía tasas de interés, es el gasto público.

Lo que el Banco de la República no puede controlar son los choques negativos sobre la oferta agregada. La oferta agregada es muy sensible a los costos de las empresas, todo lo que aumente los costos de las empresas son choques negativos de oferta; ejemplos claros que afectan los costos de las empresas son los altos precios del petróleo y los problemas que genera el cambio climático. Esto es, sin duda, lo que está generando el aumento de los precios de los últimos meses en Colombia y en el mundo.
Son variables exógenas que nadie en Colombia puede controlar.

El Banco de la República tiene razón, cuando dice que hay que aumentar las tasas de interés por temor a la inflación futura, pero solamente puede controlar la inflación producida por la demanda; la inflación causada por los choques de oferta no la puede controlar.

Las altas tasas de interés ayudan a controlar una de las causas de la inflación, pero no la mayor causa: los precios del petróleo y de los insumos.

En este complicado momento en que se encuentra la economía mundial y la colombiana, en nuestro caso, las políticas restrictivas de altas tasas de interés, seguramente generarán bajo crecimiento económico vía contracción de la demanda agregada y alta inflación vía choques negativos de oferta (alto precio del petróleo y de los insumos), esto en el argot económico se conoce como estanflación y tiene graves efectos sobre la economía.

Ninguna economía quisiera estar bajo estas circunstancias; bajo crecimiento y alta inflación es lo último que una economía quisiera, y es lo que se pudiera producir en Colombia por las políticas monetarias contractivas.

Entonces, lo que la autoridad monetaria debe decidir es llevar a la economía a una estanflación vía altas tasas de interés o relajar su política monetaria para, por lo menos, generar crecimiento económico, así se genere alta inflación. Eh ahí el dilema para los miembros de la junta directiva del Banco de la República.

Si lo que quieren es controlar la inflación que la ortodoxia monetarista indica, entonces seguirán con sus políticas contractivas, pero si se ponen la mano en el corazón y piensan en la productividad, en el empleo, en la distribución del ingreso, en la competitividad de los productos colombianos vía disminución de tasas de interés y control de la revaluación, entonces deben relajar sus políticas de altas tasas de interés y pensar más en el país que en la inflación.

Publicación
portafolio.co
Sección
Editorial - opinión
Fecha de publicación
4 de julio de 2008
Autor
Alejandro Ramírez Vigoya / Profesor de macroeconomía, Universidad Militar.

Publicidad