Los británicos bebieron entre abril y junio 107 millones de pintas menos que en esos tres meses en 2007, es decir, 1,2 millones pintas diarias, según los datos de los representantes de los sectores de las bebidas y la restauración.
En los pubs, bares y restaurantes, la caída alcanzó los 144 millones de pintas, 1,6 millones de pintas diarias, a pesar de que estas suelen considerarse como un 'icono de Inglaterra'.
El sector culpó de la caída del consumo al aumento de los impuestos.
El ministro de Hacienda, Alistair Darling, anunció en marzo una subida de impuestos de cuatro peniques (ocho centavos de dólar o cinco céntimos de euro) por pinta de cerveza y avanzó que los impuestos sobre el alcohol se incrementarían en los próximos cuatro años un 2 por ciento más que el IPC.
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