Esto significa que a cambio de cumplir la meta, la situación está empeorando. Sin embargo, los defensores de los programas ambientales aseguran que si no se estuviera trabajando en la defensa de la sostenibilidad ambiental, el grado de deterioro sería aún más acelerado.
Según cifras de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental, seccional Occidente, a propósito del Seminario Interamericano de Manejo de Manejo de Vertimientos Líquidos, que se realizará en Cali del 13 15 de agosto, la disponibilidad per cápita de agua en Colombia está disminuyendo, debido al crecimiento poblacional del país, de acuerdo con las evaluaciones realizadas por el Ideam.
Y es que las cifras son alarmantes. "Si se mantiene el crecimiento poblacional e industrial y lo hábitos de consumo y uso del agua vigentes, en el término de 40 años el país alcanzaría valores críticos del indicador de disponibilidad per cápita de agua".
Las evaluaciones de Acodal, basadas las cifras oficiales sobre el uso del líquido en Colombia, indican que la proyección de escasez para el 2025 será de grado alto para el 36 por ciento de la población, medio alto para el 6 por ciento, y medio para el 8 por ciento de los ciudadanos. Esta situación será peor si en se presentan períodos típicamente secos, ocasionados por el fenómeno de El Niño.
Al ritmo actual de reducción de la disponibilidad de agua per cápita, Colombia y el mundo no podrán cumplir con la meta 10 del punto ocho de los Objetivos del Milenio: "reducir a la mitad, para el año 2015, el porcentaje de personas que carecen de acceso sostenible a agua potable y saneamiento básico".
Reciclaje de agua
Además de los problemas generados por la tala de árboles, el desperdicio, la contaminación y el uso excesivo en actividades productivas, uno de los principales problemas del agua en Colombia y el mundo es la falta de programas de tratamiento de aguas residuales. En el país, solo el 12 por ciento de estas aguas recibe algún tratamiento antes de ser arrojadas a las alcantarillas y a los cauces naturales, según un documento Conpes sobre el tema, aprobado en el 2005.
Esa cifra indica que Colombia está ligeramente por debajo del promedio de América Latina, que apenas llega al 14 por ciento en tratamiento de aguas residuales. El panorama es aún más preocupante cuando se observa que en la región, de los 600 millones de metros cúbicos de agua residual que se generan, solo 36 millones reciben tratamiento adecuado antes de ser lanzados a cuerpos de agua (ríos, quebradas, lagos, lagunas, estanques y hasta los océanos) o usados en la agricultura.
El informe de Acodal señala que una evaluación hecha a 220 plantas de tratamiento de agua residual doméstica en América Latina, compró que el 80 por ciento de estos sistemas opera en muy malas condiciones y el 10 por ciento está en estado de abandono.
Futuro poco halagador
Se ha vuelto común escuchar todos los días que una u otra empresa nacional o multinacional ha emprendido un programa de responsabilidad social ambiental. Pero esto no ha sido suficiente para lograr los objetivos propuestos.
Sin embargo, cada sector tiene responsabilidades individuales, pues dependiendo de la actividad, hace un mayor uso del agua, genera diferentes niveles de contaminación o causa mayor daño a las fuentes de generación y preservación de la misma.
De acuerdo con las cifras que maneja Acodal, y obtenidas del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, en Colombia la agricultura demanda el 59 por ciento del agua disponible, seguida del uso doméstico (27 por ciento), el uso industrial (9 por ciento), el sector pecuario (4 por ciento) y solo el 1 por ciento es para servicios públicos.
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