El organismo amenaza con sanciones y multas si no lo hacen, según informó ayer el diario oficial Granma.
El periódico indica que la norma fue emitida este año (aunque no precisa la fecha) y puso en vigor el Sistema de Registro de Productos de Software, que funcionará en la Agencia de Control y Supervisión del ministerio, y cuyo cumplimiento se fija hasta "antes de finalizar agosto".
Granma, portavoz del Comité Central Partido Comunista, dice que el sistema "va dirigido a ordenar los procesos de producción y comercialización en esa industria, así como a evitar esfuerzos y erogaciones de divisas motivados por el desconocimiento de los productos existentes en el país".
La norma abarca todos los programas informáticos cubanos y extranjeros que estén destinados "a su aplicación en Cuba o a la exportación".
Para las empresas que no hagan la inscripción antes de que acabe el presente mes, la medida contempla sanciones como duplicar o triplicar la cuota de registro, la imposición de multas por parte del Ministerio de Comercio Interior o la suspensión o cancelación de su certificado comercial.
El Gobierno cubano, presidido por el general Raúl Castro desde febrero pasado, aprobó el primero de abril la venta a particulares de computadores y sus accesorios en la red comercial minorista del Estado, que opera con divisas, pero el acceso al software es todavía un asunto pendiente.
Entre los problemas del mercado informático en la isla están la piratería, la escasez de programas legales, las restricciones a los particulares para acceder a Internet desde sus domicilios y factores derivados del bloqueo económico que aplica Estados Unidos a Cuba desde hace décadas.
Otras medidas de Castro
El Gobierno de Raúl Castro también anunció en abril otra serie de medidas que buscan otorgar más libertades a los cubanos.
Por ejemplo, los hoteles cubanos, reservados para el turismo internacional desde 1993, abrieron sus puertas a los nativos de la isla en igualdad de condiciones que los extranjeros, lo que se dibuja como un atractivo para los nacionales residentes en el exterior, que visitan al país.
Asimismo, ahora se permite la renta de autos turísticos, mientras circula un persistente rumor de que pronto será autorizada la compra venta de autos particulares.
"Esas medidas son más políticas que económicas, pues ¿quién va a ir a un hotel o alquilar un auto?, pero a la gente le complace saber que tiene la libertad de hacerlo", comentó Alfredo Rodines, un ingeniero de 43 años nacido en La Habana.
Además, desde el 14 de abril pasado, los cubanos tiene derecho a contar con su propia línea de telefonía celeular. Estados Unidos ha a aprovechado esta medida para enviar aparatos de segunda mano a la isla, que se venden con mucha facilidad.
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