"Ya hemos discutido el tema con Coldeportes y hay una oportunidad de oro, si los clubes se mantienen como sociedades sin ánimo de lucro están dejando de ganar mucho dinero y hay voluntad por parte del Gobierno con el proyecto de ley para que se conviertan en sociedades anónimas. Además, viene el Mundial Sub-20 en el 2011, que requiere fuertes inversiones", dice Diego Rodríguez, socio de Corredores Asociados.
En ese sentido, "una de las claves es ver al fútbol como negocio". Una empresa que, como cualquier otra, necesita dinero para financiar sus actividades. "No se trata únicamente de los ingresos por entradas a los partidos y la venta de jugadores, las oportunidades están también en los negocios que se generan alrededor de un partido de fútbol", agrega.
"Lo principal es la taquilla, pero no es lo único. Un aficionado que va a un estadio, hace otro tipo de consumos, entre ellos el parqueadero, comida y artículos como gorras, camisetas, llaveros, entre otros", señala.
"Además, hay una cadena de sucesos relacionados con el fútbol que generan valor unos a otros. Por ejemplo, con buenas inversiones, un equipo podrá ser más competitivo y mejorar sus resultados deportivos. Esto, generará mayor afluencia de hinchas a los estadios y aumentará el interés por transmitir los encuentros", sostiene Rodríguez.
Todo esto va a derivar en que la marca del equipo se valorizará.
"Estos son asuntos que generan valor al inversionista y que no se han explotado hasta ahora. Sin embargo, todo requiere fuertes inversiones en el mediano y largo plazo", explica Rodríguez de Corredores Asociados.
El fútbol está clasificado dentro del sector de entretenimiento, que en el mundo mueve 3.000 millones de dólares al año. En Colombia, el 3,6 por ciento de los gastos de los hogares corresponde a cultura, diversión y esparcimiento y por eso, consideran que hay un potencial de crecimiento muy alto.
El mecanismo
Acceder a la Bolsa de Valores no implica necesariamente una democratización de la propiedad del club. De pronto a algunos sí les interesaría emitir acciones para fortalecerse, pero quienes no están dispuestos a ceder parte de la propiedad preferirán hacer una emisión de bonos o papeles comerciales.
Incluso, una empresa sana, que cotiza en la bolsa de valores, se convierte en un atractivo para que sea adquirida en su totalidad. Según Rodríguez, "muchas firmas tienen el sueño de que llegue otra más grande y la compre, eso se podría hacer por medio de una OPA".
El mercado de capitales en Colombia no es muy grande ni tampoco está muy democratizado, pero es suficiente para soportar este tipo de operaciones. Además, los clubes se convierten en una alternativa nueva para colocar recursos.
Esta iniciativa está dirigida a todo tipo de inversionistas, tanto a los expertos como a las personas naturales. "Como pasó con Ecopetrol, queremos tener capital de inversionistas de peso y de gente del común, esta es una buena opción para seguir abriendo las puertas del mercado de valores", indica Carlos Londoño, vicepresidente de Banca de Inversión de Corredores Asociados.
Precisamente, los hinchas podrían ser inversionistas potenciales. Un fanático que compre acciones o títulos de deuda, además de tener la posibilidad de participar en su equipo desde el punto de vista empresarial, va a ver reflejada su inversión de dos formas.
Por un lado, tendrá dividendos o cualquier otro tipo de ganancia propia del mercado de valores y de otra parte, cada vez que vaya a los estadios a ver un encuentro, sentirá su dinero en un equipo de calidad y en las mejoras en infraestructura que haga el club.
En cuanto a los demás accionistas, aparte de las perspectivas del negocio, otro elemento importante es que su inversión se hace más líquida en la bolsa en la medida en que aumenten los interesados en participar.
Aunque el fútbol en muchas ocasiones ha estado relacionado con el manejo de recursos de dudosa procedencia, lo cierto es que el ingreso al mercado de capitales obliga a que los clubes adopten estándares de alta calidad, buenas prácticas de gobierno corporativo, transparencia en el manejo de información y seguimiento riguroso de todos sus procesos.
Cualquier equipo tiene la posibilidad de ingresar en este negocio. Sin embargo, es importante que tengan buenos flujos de caja y una hinchada que los respalde. Sin embargo, Rodríguez considera que hay clubes que ya tienen ganado un terreno en la parte administrativa, pues tienen visiones empresariales interesantes.
Es así como equipos tradicionales del fútbol colombiano, entre ellos el Independiente Santa Fe, el Deportivo Cali y el Once Caldas, son algunas de las posibilidades que estarán en los ojos de los inversionistas.
Cambios en la ley no son indispensables
El pasado 20 de julio, el ministerio de Protección Social radicó en el Congreso de la República un proyecto de Ley para que los clubes de fútbol, que actualmente son sociedades sin ánimo de lucro, se conviertan en sociedades anónimas. Con esta iniciativa, se espera lograr una democratización deportiva en un plazo cercano a los dos años.
Sin embargo, no es necesario esperar a que este trámite surta todo el proceso para que los equipos puedan acceder al mercado de valores. Hay posibilidades como mantenerse sin ánimo de lucro, pero creando una sociedad administradora.
La figura bajo la cual operan actualmente los equipos de fútbol, no permite que haya algún tipo de control por parte de entidades como la Supersociedades. Por eso, la norma contempla que haya mayor transparencia en la información contable de los clubes.
Particularmente, la idea es 'desnudar' su composición accionaria y reorganizarlos en una mejor estructura legal, de tal
forma que el Estado pueda ejercer mayor control.
De otra parte, el proyecto exige que los clubes deportivos tengan un mínimo de cinco socios para poder operar. En el caso del fútbol, se propone que un equipo (independientemente si es de la categoría A o B), tenga un capital base de 1.001 salarios mínimos, unos 462 millones de pesos. Si la sociedad no cumple este requisito, debe ser disuelta.
En cualquier caso, "el monto establecido como aporte inicial o capital suscrito deberá mantenerse durante el funcionamiento de la sociedad, toda vez que su disminución constituirá una causal de disolución".
Para controlar el origen del dinero, los accionistas deben certificar la procedencia de los recursos no solo ante la Unidad de Información y Análisis Financiero (Uiaf) del Ministerio de Hacienda.
Actualmente, Boyacá Chicó y Depor Jamundí son las únicas sociedades anónimas que hay en el fútbol profesional. Por ello, el ministro del Interior, Fabio Valencia, dice que es importante "la creación de un régimen de transición consistente en la posibilidad de convertir las tradicionales corporaciones o asociaciones, en sociedades anónimas...".
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