La recompra, en un tramo inicial, abarca el período 2008-2009", indicó el Ministerio de Economía, que no brindó detalles sobre el dinero que se destinará a la operación.
Las cotizaciones de los bonos argentinos cayeron en promedio 11 por ciento entre el cuatro y el ocho de agosto, una semana que culminó con un retroceso de 5,70 por ciento del índice líder Merval de la Bolsa de Buenos Aires, en medio de advertencias de economistas e industriales sobre la necesidad de sincerar el cuestionado índice de inflación oficial.
El gobierno argentino reconoce una inflación menor que el 10 por ciento anual, pero consultoras, organizaciones de consumidores y
empresarios la sitúan entre el 25 por ciento y el 30 por ciento anual.
El retroceso del valor de los bonos se produjo luego de divulgarse la semana pasada la compra por parte de Venezuela de 1.000 millones de dólares en títulos de deuda argentina con una tasa de interés de 15 por ciento, que fue considerada muy alta por economistas del sector privado.
"La baja de los títulos se produjo porque el mercado interpretó como una señal negativa la tasa de interés pagada por el bono
que compró el gobierno de Venezuela", afirmó una fuente gubernamental, según la agencia oficial Télam.
El gobierno quiere ahora aprovechar esa baja en el precio de los títulos, además de dar una señal de fortaleza financiera a los mercados e inversores.
"El valor de algunas de las especies de títulos nacionales se encuentra tan injustificadamente deprimido que el gobierno obtendría un ahorro de servicios de deuda de casi 25 dólares por cada 100 dólares invertidos sólo tomando en consideración vencimientos del corriente ejercicio", expresó el comunicado de Economía.
La nota señaló además que la caída en el valor de esos bonos "en nada se corresponde con la solidez de las variables económicas y sociales que rigen en el país".
Una semana atrás, Argentina pagó 2.345,7 millones de dólares, correspondientes al 50% de la deuda emitida en Bonden 2012, asumida en 2002 con ahorristas afectados por el bloqueo de fondos bancarios, conocido como el 'corralito', que aceptaron los títulos de deuda.
La deuda pública argentina ascendía a 145.000 millones de dólares a finales de 2007, según datos oficiales.
El secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, afirmó días atrás que Argentina podrá cumplir con tranquilidad este año sus compromisos financieros, que incluyen vencimientos de capital por 8.500 millones de dólares e intereses por 6.100 millones, de los cuales parte ya han sido cubiertos.
Pero admitió que 2009 será un año más complicado en términos de financiamiento.
El año próximo los vencimientos de deuda que deberá enfrentar Argentina superan los 11.000 millones de dólares, considerando apenas el capital adeudado.
Este país viene registrando un fuerte superávit fiscal (previo al pago de intereses de la deuda), que junto a un dólar alto constituyen los pilares del modelo económico instalado en 2003.
La nación gaucha cerró 2007 con un superávit fiscal primario histórico de 8.149 millones de dólares, lo que equivalió al 3,2 por ciento del PIB.
En 2006, el superávit fiscal primario fue de 23.158 millones de pesos, 18 por ciento más que en 2005 y equivalente a 3,53 por ciento del PIB.
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