En consecuencia, UBS anunció que seguirá reduciendo personal, costos y riesgos, además de la decisión de separar el banco de negocios, la gestión de fortunas y la gestión de activos, lo cual pone fin al modelo de banco integrado, que ha sido muy cuestionado tras el estallido de la crisis de los créditos inmobiliarios de riesgo(subprime).
A principios de julio, UBS dijo que esperaba lograr un resultado "equilibrado o ligeramente negativo" gracias a una deducción fiscal de 3.000 millones de francos suizos.
Desde que estalló la crisis de los créditos inmobiliarios estadounidenses de riesgo (subprime), UBS ha sufrido una depreciación de activos de 42.500 millones de dólares, una cifra que convierte al banco en una de las entidades más afectadas del mundo.
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