Bolivia completa ocho meses oponiéndose a modificar la Decisión 486 por considerar que viola la normatividad andina, y este miércoles ratificaría esa posición en la cita ministerial de Lima. Hasta hace pocos días se daba por descontado que habría tres votos a favor (Perú, Colombia y Ecuador) y uno en contra (Bolivia).
Sin embargo, de acuerdo con las fuentes, los ministros boliviano y ecuatoriano acudirían al reglamento de la CAN para argumentar que, por asuntos de procedimiento, la votación no se puede llevar a cabo, lo que ya ameritó el rechazo de Colombia y Perú y la posibilidad de elevar consultas a la autoridad andina competente para que dirima la situación.
Hasta hace algo más de un mes Bolivia contaba con el apoyo incondicional de Ecuador, pero la posición de la administración de Rafael Correa varió para señalar que si los cambios planteados por Perú a la Decisión 486 no afectaban los intereses ecuatorianos los respaldaría, que fue lo que sucedió a principios de julio cuando hubo tres votos a favor y uno en contra, lo que obliga a una nueva votación, que es la que está programada para este miércoles.
La controversia sobre la modificación a la normatividad andina sobre propiedad intelectual está muy vinculada a la decisión que hoy también deben adoptar los ministros de Comercio Exterior de la CAN en relación con el AA con la Europa comunitaria, cuyo esquema de negociación bloque a bloque no parece ser viable.
Los cuatro países andinos deben acordar una propuesta en propiedad intelectual para presentarla a la UE y continuar el estancado proceso de rondas de negociación del AA. Hasta ahora, eso parece imposible dada la postura boliviana sobre biodiversidad y comercio y desarrollo sostenible.
El gobierno de Evo Morales ha señalado, de un lado, que no puede marchar al mismo ritmo que piden Colombia y Perú y, de otro, que no está dispuesto a apoyar cambios en las normas andinas sobre propiedad intelectual, que es la misma postura frente a la reforma a la Decisión 486.
Las soluciones planteadas, en términos generales compartidas por Colombia, Perú y la UE, es la de permitir que Bolivia e, incluso, Ecuador vayan más lentos en la desgravación arancelaria y en la aplicación de algunas disciplinas o que solo negocie los pilares de diálogo político y cooperación del AA, dejando por fuera el de comercio.
La otra salida, más radical, es la de que la negociación del AA se limite a Colombia y Perú, lo cual choca con la condición europea de que tiene que ser con el bloque andino y no con algunos de sus socios.
Los ministros deben examinar hoy la voluntad y capacidad de los países andinos para abordar como bloque la negociación con Europa.
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