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Martes 14 de Febrero de 2012

Se graduaron los primeros 23 farmaceutas de la Escuela Nacional de Capacitación (Encap)

Según los droguistas, la automedicación es una práctica peligrosa, que puede acabar con la salud y, en el peor de los casos, con la vida de los pacientes.

Esta nueva percepción de la automedicación que tiene el gremio, se logró desde el comenzó del programa educativo de la Encap, cuyo objetivo es formar profesionalmente a los droguistas de barrio.

Un proyecto que está en los hombros de laboratorios Merck S.A., con el apoyo de la Asociación Colombiana de Droguistas Detallistas (Asocoldro) y el aval del Sena.

Encap garantiza que el famaceuta desarrolle habilidades para informar a los pacientes sobre el uso adecuado de los medicamentos, promoviendo estilos de vida saludables y ofreciendo atención farmacéutica a quien lo requiera.

Además de cumplir con la exigencia legal, que establece la necesidad de certificar a las dependientes de las farmacias y droguerías del país.

El programa académico entrena a los droguistas en el desempeño, la imagen, el servicio, la calidad y la ética que garanticen resultados positivos en los consumidores, pacientes, clientes y médicos.

En conclusión, su labor principal es convertirse en líderes contra la automedicación y el expendio de medicamentos sin la presentación de la fórmula médica.

En Bogotá ya se graduaron un grupo de 23 droguistas con el título de Técnicos Profesionales en Servicios Farmacéuticos y próximamente otro grupo de droguistas se graduará en Cali. La meta es llegar a través de la educación virtual del Sena a capacitar a no menos de 800 droguistas anualmente.

Según Hernando Moreno, uno de los primeros beneficiarios del programa, "la Escuela es un trampolín que abre muchas puertas". Así lo afirma porque en noviembre, después de terminar el curso, le faltan cinco meses, pasará a administrar uno de los siete puntos de venta que tiene la cadena de droguerías para la cual trabaja.

Moreno que ya lleva siete años en diferentes farmacias de Bogotá se siente preparado para comenzar el nuevo reto. "Yo me había desempeñado como vendedor farmaceuta y quería estudiar tecnología en Regencia, pero por dinero y tiempo no había podido hacerlo", explica el joven, quien cuenta que ahora solo necesita sacar tiempo porque el resto: materiales y herramientas, los brinda la multinacional alemana Merck.

Para el farmaceuta bogotano el decreto del Gobierno, que los obliga a certificarse, pudo haber tenido un impacto negativo en algunos de sus compañeros, pero en su caso siente que le ha permitido profesionalizar su labor y le ha dado respeto al gremio.

"Debido a la competencia y a la proyección que está teniendo el sector farmacéutico, uno debe especializarse, para poder dar una mejor asesoría y tener un mayor flujo de venta", indica Hernando Moreno.

Publicación
portafolio.co
Sección
Otros
Fecha de publicación
13 de agosto de 2008
Autor

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