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Miercoles 15 de Febrero de 2012

Malestar físico de niños puede ser causado por carencias emocionales o afectivas, afirma experta

Dolores de estómago inexplicables, asma, cuadros de colon irritable y hasta vómito son señales de que su hijo efectivamente tiene un problema físico, pero, ¿se ha preguntado si esta clase de malestares pueden estar relacionados con el ambiente emocional del niño?

Para algunos puede parecer extraño; quizás la parte emocional y la salud parecen estar distanciadas, pero resulta que los niños e incluso los bebés también sienten rabia, estrés, dolor o frustración y se manifiestan a través de su cuerpo.

"Las emociones pueden afectar la salud de nuestros hijos en la medida que el cuerpo responde a la forma en que el niño piensa, siente y actúa. No somos entes en donde el cuerpo y la mente están escindidos o perfectamente divididos; todo lo contrario, en este sentido un nivel de salud emocional bajo puede debilitar el sistema inmune y causar una mayor vulnerabilidad a sufrir de gripas o infecciones durante periodos de estrés alto", afirma Bernal.

Cuando se generan emociones positivas o negativas, el cuerpo reacciona con ciertas sustancias y hormonas que inciden sobre el organismo.

Enfermedades presentes

Las anomalías que se presentan en cada niño dependen tanto de su organismo, como del entorno social en el que se encuentre.

"Todo depende de cómo se manejen situaciones porque a cinco personas les puede pasar el mismo evento, pero todas, por su personalidad, por su forma de ver las cosas, pueden reaccionar de manera diferente. Mientras que a una no le produce nada porque no la afectó, puede que a otra, en el momento le dé un infarto y se muera; o puede que otra persona, si genéticamente tiene un sistema digestivo predispuesto, haga una gastritis o una úlcera", afirma la doctora.

Se pueden presentar todas las afecciones que alteren el sistema inmunológico y, por ende, manifestarse en diversas clases de enfermedades. En primera instancia, algunos síntomas físicos que se pueden observar y que pueden relacionarse con un desequilibrio en la salud emocional son: dolor de espalda, pecho, cabeza o cuerpo; estreñimiento, resequedad en la boca, insomnio, pérdida o aumento de peso, sudoración y cansancio.

Sin embargo, Bernal aconseja "que estos son solo indicadores que deben interpretarse con precaución y que deben comunicarse al médico pediatra cuando se consulte para, primero, descartar cualquier condición física".

Además, estos niños pueden presentar alergias (crisis asmáticas recurrentes, rinitis alérgica, dermatitis atópica), gastritis, úlcera, problema del colon, estreñimiento o diarreas frecuentes y vómito; infecciones recurrentes y problemas de piel, entre otros. de aprendizaje y obesidad.

También es muy frecuente que sean obesos. "El 97 por ciento de los niños que veo por obesidad tienen un entorno emocional bien complicado", dice la pediatra.

Hora de actuar

Además de la buena alimentación, los más recomendable para que un niño se encuentre bien es que su entorno social sea, en lo posible, estable y afectivo.

Los padres, la familia, los cuidadores, el personal de los colegios, jardines infantiles y de la salud conforman un grupo de ayuda para el pequeño.

Sin embargo, los papás son los principales promotores del cariño. Sandoval explica que "todos lo seres humanos tenemos estilos de vida que nos lo da nuestros hábitos, lo que hacemos todos los días como parte de nuestra vida: el hábito de comer, el hábito de hacer ejercicio, el hábito de un aire puro y el hábito emocional. Y, ¿quién le da ese hábito emocional y mental a los niños?, pues sus padres, su familia".

Este problema puede ser común. Sin embargo, cuando hay gravedad, a nivel físico, este debe ser el primer problema a resolver. Pero si la situación se vuelve aguda, se debe trabajar el problema desde su origen.

"Las emociones no siempre son observables y si le comunica al médico las percepciones, es más probable que las pueda tener en cuenta para la interpretación y manejo de los síntomas. Si son del área sicológica, quizás sea remitido a un especialista en el área", señala Bernal.

Publicación
portafolio.co
Sección
Economía
Fecha de publicación
15 de agosto de 2008
Autor
Karen Johana Sánchez / Redactora ABC del bebé.

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