Esto se debe a que el Gobierno ecuatoriano no renovará un convenio suscrito en 1999 por 10 años renovables, con Washington.
Desde la base aérea de Manta, ubicada 260 kilómetros al suroeste de Quito, despegan aviones de Estados Unidos para cumplir misiones aéreas de combate al narcotráfico en la región.
Pero el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, convirtió la salida de las tropas estadounidenses en una de sus principales ofertas de campaña. El Presidente planea construir en la base militar un aeropuerto internacional.
Un proyecto de Constitución que será sometido a referendo el 28 de noviembre prohíbe la instalación de bases extranjeras en territorio ecuatoriano.
Douglas Griffith, cónsul de Estados Unidos en Guayaquil, lamentó el fin de ese centro operado por efectivos estadounidenses porque "va a dejar un hueco" en lo que se refiere al combate de lucha contra el narcotráfico.
Según un informe oficial del país norteamericano, en el último año se efectuaron más de 900 misiones que permitieron decomisar unas 212 toneladas de drogas valoradas en 4.100 millones de dólares.
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