Los derivados financieros, como su nombre lo índica, son instrumentos cuyo valor se deriva del precio de un activo subyacente (pueden ser acciones, índices bursátiles, divisas, tipos de interés y los precios de las materias primas, entre otros).
Estos instrumentos financieros permiten comprar o vender activos en una fecha futura con un alto grado de apalancamiento. Los productos derivados más conocidos son los forwards, los futuros y las opciones.
Los forward son contratos no estandarizados, en los que las partes se obligan a comprar o vender cierta cantidad de un activo a un precio determinado en la fecha pactada. Se diferencian de los futuros, puesto que estos últimos son contratos estandarizados y negociados en un mercado organizado.
Las opciones son contratos que, al pagar una prima, otorgan el derecho (más no la obligación) de comprar (opción call) o vender (opción put) un activo a un precio determinado hasta la fecha de expiración (opción europea) o en cualquier momento previo al vencimiento de la opción (opción americana), al cumplirse una condición establecida previamente.
A partir del primero de septiembre, la Bolsa de Valores de Colombia implementará el sistema con el cual se puede operar en el mercado de derivados estandarizados a través de los contratos de futuros de TES, futuros de TRM, futuros del índice Colcap y futuros en tasa de interés, generando una mayor liquidez y profundidad en el mercado de valores.
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