La explicación de este crecimiento es que los salarios siguen ligados directamente, al igual que en el resto de América Latina, a la inflación, según señaló Hernán Valderrama, presidente de Acrip, durante la presentación en Bogotá de los resultados de la Investigación Nacional de Salarios y Beneficios.
Bogotá continúa siendo la ciudad en donde se realiza el incremento de salarios más alto a los empleados (7 por ciento), seguido por las compañías antioqueñas, con el 6,6 por ciento.
En el 2008, en las 352 empresas consultadas, los mayores incrementos se dieron en los sectores industrial, de servicios públicos, asociaciones y hotelero.
Según el presidente de Acrip, "por lo general, cuando hay un aumento por sector, puede responder a ajustes para nivelarse y ser más competitivos con los demás sectores, ahora todos compiten entre todos".
Cada vez Colombia se involucra más con la tendencia mundial de tener bonos por desempeño. En la región se halló que mientras que en el país se paga a los altos ejecutivos dos salarios al año por este aspecto, en Latinoamérica se pagan cuatro salarios en promedio.
De esta manera, el país, en temas de compensación, pasó del puesto número 11 en el 2006, al quinto lugar en el 2007 en cargos ejecutivos.
La investigación revela que 116 de las empresas consultadas (38 por ciento) tienen como política el pago por bonos a sus trabajadores.
A altos ejecutivos la tendencia es pagar 2,4 salarios adicionales al año por resultados; para niveles gerenciales la tendencia es pagar 1,6 salarios y para niveles profesionales (universitario de 2 a 3 años de experiencia) un salario.
La brecha salarial entre los cargos directivos y operarios continúa disminuyendo. La diferencia del ingreso anual entre el primer directivo es 41 veces mayor que la de un operario de salario mínimo. Un año atrás era 44 veces.
De acuerdo con el estudio, dentro de las compañías comenzó a crecer a la par la contratación a término indefinido (pasó del 40 al 45 por ciento) con la de prestación de servicios (subió del 14 al 21 por ciento).
Los temporales
En cambio, los que van en caída son los temporales que presentaron una reducción del 21 por ciento al 12 por ciento.
"Están dejando de contratar empleados por número de horas por la consecución de un resultado final, no solo por costos sino también para mejorar la productividad", comentó Valderrama.
Las cifras de contratos temporales presentadas por Acrip, contrastan con las reveladas en la misma semana por las Empresas de Servicios Temporales (EST).
En su más reciente informe, la Asociación Colombiana de Empresas de Servicios Temporales (Acoset) señaló que su aporte laboral para el 2007 aumentó 13 por ciento.
Las personas que llevaron sus hojas de vida a las EST durante el 2007, sin que esto implicara un proceso de selección, fueron 485.000 en Bogotá y Cundinamarca, lo que para las cifras nacionales representa el 34 por ciento, y muestra un incremento del 240 por ciento comparado con 142.632 inscritos en el 2006 en la misma zona.
El año pasado, en todo el país, se inscribieron 1,5 millones de trabajadores a las temporales, 156 por ciento más que en el 2006 cuando solo 584.578 personas lo hicieron.
"Los resultados indican que las EST son un excelente mecanismo para las personas que buscan trabajo pues sienten confianza, seguridad y ven en ellas una oportunidad real, viable, para aspirar a un cargo laboral", asegura el presidente de Acoset, Miguel Pérez.
De los 800.000 trabajadores en misión en el país, el sector manufactura muestra el mayor número de contratados con 66.873; le sigue servicios con 49.532, y en tercer lugar se ubica actividades no bien especificadas (outsourcing, teletrabajo, entre otras) con 38.054 colocados.
La agricultura, con 30.556 personas contratadas por las EST para empleadores públicos y privados fue la cuarta actividad más importante en términos de fuerza laboral temporal en Bogotá y Cundinamarca el año pasado.
El total de colocados para la actividad de comercio es de 29.938, seguido de 26.540 en establecimientos y seguros, y 15.223 trabajadores en misión para el sector de transporte y comunicaciones.
Entre los que se ubican en último lugar de contratación temporal están la construcción y explotación de minas con 14.997 y 11.991 cada uno, y la actividad de electricidad con 11.532 trabajadores.
Publicidad