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Lunes 13 de Febrero de 2012

Aportes parafiscales, beneficios sociales

Los extraordinarios cambios de las últimas dos décadas han hecho surgir un nuevo mundo caracterizado por nuevas estructuras sociales, nuevas tecnologías, una nueva economía y una nueva cultura.

Este proceso llamado globalización ha puesto en relieve la importancia del capital humano y el indispensable papel del Estado como redistribuidor del ingreso en un mundo orientado por el capital.

Un caso específico en Colombia, es el de las Cajas de Compensación Familiar, que cumplen ya cincuenta años de existencia, y han sido un eficaz instrumento de la política social y de sustento de nuestro capital humano.

La posibilidad de obtener un ingreso mensual adicional a través de subsidios en dinero, especie y servicios es un factor de redistribución del ingreso con impacto tangible en la calidad de vida y en la demanda agregada del país.

Las Cajas de compensación Familiar han demostrado ser un modelo eficiente y transparente de manejo y administración de los recursos de los aportes parafiscales de los empleadores en beneficio de los trabajadores.

La gran dinámica de la economía nacional en los últimos años, se viene reflejando en el crecimiento del número de empresas afiliadas al sistema, el cual alcanzó en el primer semestre de este año 295.412, esto es, un incremento del 18,6 por ciento con respecto al año anterior y un 63 por ciento con relación a diciembre de 2002.

Cabe anotar, que la implementación de la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (Pila), ha contribuido a formalizar las actividades empresariales con el correspondiente beneficio para sus trabajadores.

Los aportes de las empresas beneficiaron a 5'521.319 trabajadores afiliados y 8'210.684 personas a cargo de estos, para un total de cobertura del sistema de 13'732.003 personas; es decir aproximadamente la tercera parte de nuestra población total.

El 90.6 por ciento de estos trabajadores afiliados ganan menos de cuatro salarios mínimos, siendo este el segmento de la población al que las Cajas orientan sus diferentes programas, subsidios y servicios.

El año anterior, las Cajas otorgaron 46.000 subsidios de vivienda a igual número de familias para solucionar sus problemas de habitación propia. Desde 2002 se han asignado 193.136 subsidios por un valor de 1.4 billones de pesos.

El 60 por ciento de estos subsidios se concedieron a trabajadores afiliados que ganan menos de dos salarios mínimos, y el restante 40 por ciento a trabajadores que reciben de 2 a 4 salarios mínimos.

El mismo Sistema de Subsidio Familiar también es en sí mismo un importante generador de empleo.

Sus 49 Cajas tienen contratados directamente 157.000 trabajadores y se calcula que el empleo indirecto que genera su actividad es de 243.000 trabajadores.

Esto representa aproximadamente 400.000 familias con 1'600.000 integrantes que devengan su sustento de las labores desarrolladas por las Cajas de Compensación Familiar.

La gran fortaleza del Sistema de Compensación Familiar es su descentralización, la cual ha permitido adaptar los diferentes programas sociales a las particularidades de cada región del país, generando un sentido de pertenencia y arraigo a nivel local en los 730 municipios y 32 departamentos donde hacen presencia las Cajas de Compensación.

En este sentido, el principio de territorialidad en que se sustenta el Sistema es un factor de democratización, descentralización y respeto por los valores locales en un país de alta diversidad cultural como Colombia.

Las propuestas que se inclinan a reducir el aporte del 4 por ciento sobre la nómina que se orienta a las Cajas de Compensación Familiar, solo contemplan el factor capital como preponderante, al buscar ahorros en los costos laborales con recortes en la seguridad social, sin considerar la otra cara de la moneda, el factor trabajo, es decir, el bienestar de los trabajadores y sus familias.

Diversos estudios de especialistas e investigadores de organismos internacionales, instituciones del gobierno y la academia, han concluido, que una reducción de los aportes parafiscales sería poco significativo en la generación de empleo debido a las bajas elasticidades, costos laborales-empleo.

Esto implica que el empleo que se pudiera generar por los menores costos laborales no compensaría la pérdida de puestos de trabajo en las mismas Cajas de Compensación Familiar, ni la reducción de la cobertura y los servicios que ellas prestan, que se traducen en una pérdida de calidad de vida .

En estos aspectos específicos nuestros, se aprecia el contexto de la evolución histórica de los países, al avanzar de una fase inicial de crecimiento económico a la del desarrollo económico; actualmente, eso esperaríamos, a una etapa de desarrollo sostenible, social y ambientalmente viables.

Publicación
portafolio.co
Sección
Editorial - opinión
Fecha de publicación
21 de agosto de 2008
Autor
Jorge Iván Giraldo Gómez. Presidente ejecutivo, Fedecajas

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