"Proponemos (...) informar a los socios sobre la necesidad de salir de algunos acuerdos que actualmente contradicen los intereses de Rusia", declaró el primer viceprimer ministro ruso, Igor Shuvalov.
"Es razonable", respondió Putin, según las agencias rusas.
Putin, que dejó la presidencia en mayo pero mantiene un papel de enorme influencia, reiteró objeciones previas de Rusia a la adhesión a la OMC, sobre todo el efecto que tendría en la agricultura, pero afirmó que la membresía sigue siendo una meta.
Según Putin, Rusia cumple actualmente con todas las obligaciones asumidas hace varios años a fin de adherir a la OMC.
"Al mismo tiempo, nuestra economía y algunos de sus sectores, entre ellos la agricultura, tienen una carga bastante pesada", deploró.
"Esto hace que no veamos y no sintamos ninguna ventaja en pertenecer (a la OMC), suponiendo que la haya, y nos implica una carga", insistió. "Tenemos que aclarar todo esto con nuestros socios", añadió.
"Esto no significa que debamos renunciar a nuestra aspiración estratégica en la OMC, pero hay que aclarar la cuestión", concluyó Putin, y pidió que "la justicia elemental triunfe".
Shuvalov indicó que en cualquier caso hay pocas posibilidades de finalizar las negociaciones para la adhesión este año.
Los funcionarios rusos no especificaron cuáles acuerdos serán eliminados.
Los comentarios tienen lugar en un contexto de deterioro de las relaciones entre Rusia y Occidente por la incursión militar rusa en su vecino del sur, Georgia, y el apoyo ruso a los separatistas georgianos, así como por los planes estadounidenses de instalar elementos de un escudo de defensa antimisiles en Europa.
Cuando asumió la presidencia, en el año 2000, Putin adoptó la meta de adherir a la OMC, pero pareció crecientemente frustrado con el proceso cuando su segundo mandato llegaba a su fin y aún no había alcanzado su objetivo.
El secretario de Comercio estadounidense, Carlos Gutierrez, sugirió en una entrevista publicada este fin de semana por el semanario alemán Der Spiegel que la crisis entre Rusia y Georgia pone en duda la participación rusa en el Grupo de los Ocho países más industrializados (G8), así como su candidatura a la OMC.
Rusia ha intentado adherir a la OMC desde su creación en 1995.
Su fracaso la transforma en la única gran economía fuera del organismo comercial.
Rusia dio un gran paso hacia el acceso a la OMC en noviembre de 2006, cuando firmó un acuerdo de comercio bilateral con Estados Unidos.
Antes del conflicto en Georgia, Washington insistía en que deseaba que Rusia se sumara a la OMC.
Pero Estados Unidos aún debe eliminar una legislación que data de la Guerra Fría y que restringe el comercio con Rusia e impide su acceso a la OMC, la enmienda Jackson-Vanik.
En junio del año pasado, Putin reclamó una revolución de la arquitectura financiera mundial, que describió como "arcaica, antidemocrática e inflexible".
Las negociaciones sobre el acceso de Rusia a la OMC también se han visto complicadas por la posición de Georgia, que ya la integra y se ha negado a dar el visto bueno a su membresía.
Crece la tensión
Los comentarios tienen lugar en un contexto de deterioro de las relaciones entre Rusia y Occidente por la incursión militar en Georgia, así como por los planes estadounidenses de instalar elementos de un escudo de defensa antimisiles en Europa.
El secretario de Comercio estadounidense, Carlos Gutierrez, sugirió en una entrevista publicada por 'Der Spiegel' que la crisis entre Rusia y Georgia pone en duda la participación rusa en el Grupo de los Ocho (G8), así como su candidatura a la OMC.
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