La protesta fue convocada por las principales asociaciones italianas de consumidores, Adoc, Adusbef, Codacons y Federconsumatori, que también proponen ahorro en energía eléctrica, gas y carburante.
Italia atraviesa una "alarmante crisis económica que empobrece
cada vez más a las familias", en especial por el aumento del precio
de los alimentos, situación que requiere de una "dura lucha, una
toma firme de posiciones y la participación de todos", según un
comunicado conjunto de los consumidores.
De esta forma, han invitado a los ciudadanos a secundar
"masivamente la huelga del pan" para manifestar su disgusto por el
aumento de los precios y su desacuerdo con las instituciones.
En comparación con el año pasado, un kilo de pan cuesta un 16%
más, el de pasta ha subido un 26%, el gasóleo es un 20% más caro y la gasolina un 10%, según datos de los consumidores.
La inflación interanual italiana creció al 4,1% el pasado julio,
el nivel más alto desde junio de 1996, según datos del Instituto
italiano de Estadísticas (Istat).
Los consumidores ya realizaron en septiembre del año pasado una
"huelga de la pasta" y se repartieron en Roma 400 kilos de alimentos básicos, con el mismo motivo.
En la localidad de Nápoles (sureste) los pizzeros harán su propia
protesta mañana contra el aumento del precio de los productos que sirven para hacer la pizza y contra las imitaciones de escasa
calidad.
La plaza Dante se convertirá en una gran pizzería con cinco
hornos al aire abierto donde se cocerán miles de pizzas margarita
(tomate, queso mozzarella y albahaca), que se repartirán gratis
entre ciudadanos y turistas.
El presidente de la Asociación de pizzeros napolitanos, Sergio
Miccú, calificó de "injustificado" el encarecimiento de las materias
primas para ese producto y dijo que una pizza margarita no debería costar más de 3,50 euros.
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