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Martes 14 de Febrero de 2012

"Hay que ser consistentes y mirar a largo plazo", recomienda Presidente de Promigás

La compañía ya llegó a otros países en los que está replicando el modelo de masificación del gas como está ocurriendo en Perú, donde ya tiene operaciones a través de una subsidiaria. Celia participó en el foro Lecciones Empresariales al cual asistieron suscriptores de Portafolio.

El nacimiento de Promigás hace unos 30 años, se gestó en la Corporación Financiera del Norte ya que en esa época las corporaciones manejaban las líneas de crédito de fomento del Banco Mundial. En la corporación también se maduró la creación de Terpel, una hermana de sangre en la que Promigás posee el 54 por ciento de la propiedad.

Promigás comenzó transportando pequeñas cantidades de gas provenientes del campo petrolero Cicuco en los años 60, pero realmente el negocio comenzó a tomar forma luego del descubrimiento del yacimiento de gas de La Guajira. Este le sirvió a la empresa para abastecer a Barranquilla con el combustible y liberar el uso del fuel oil por parte de las plantas de generación de energía térmica para la exportación.

Cuando empezó a llevar el gas a los hogares de la Costa, este sector era muy poco desarrollado, pues no había una regulación al respecto y los ingresos se derivaban de una tarifa de transporte.

Una parte de las utilidades se distribuían, pero una buena porción se reinvertía para comenzar a construir un portafolio con la laboriosidad de una abeja.

Con Ecopetrol como socia de la empresa, Promigás inició una etapa de crecimiento, pues cada vez eran más los usuarios que deseaban conectarse al gas natural como una fuente de energía más económica que la electricidad, hasta ese entonces el amo y señor de los servicios.

En el camino se le presentaron varias oportunidades a la empresa que fueron aprovechadas, como por ejemplo la inversión en Terpel, hoy el mayor distribuidor de combustibles del país, aunque la integración de sus 7 organizaciones en una sola demandó enormes esfuerzos.

El negocio de Terpel ha sido complementado con el nacimiento de Gazel, la red de estaciones de servicio con que cuenta la compañía para la distribución del gas natural vehicular y además una línea de negocio de rápido crecimiento debido al encarecimiento de los combustibles líquidos como la gasolina y el acpm.

De la misma forma, en desarrollo de su proceso de expansión, Promigás adquirió activos que tenía el gobierno nacional en varias distribuidoras de gas propano como Gases del Caribe y Surtidora de Gas.

"En el 86 iniciamos la actividad de manera pionera y temeraria de usar el gas natural en los vehículos en medio de una resistencia total. Se perdió plata, pero los fundamentales del negocio estaban ahí y hoy Colombia es el sexto país con mayor crecimiento del GNV", dijo Celia.

Luego, cuando aparece más gas en Colombia en la década de los 90 con el descubrimiento de Cusiana  se impone la masificación del combustible, lo que ha llevado al país a ser un caso de éxito en el panorama mundial.

El 45 por ciento de los hogares del país tiene acceso a este servicio, mientras que por las carreteras ruedan 270.000 vehículos con este combustible.

Hoy Promigás se puede dar el lujo de tener conectados a sus redes a 1,7 millones de usuarios, no solo en la Costa Atlántica sino en el Occidente del país donde posee subsidiarias.

"Cuando se masifica el gas se hacen las grandes transformaciones y se produce un crecimiento ejemplar", dice Celia. A su juicio, la revolución del gas ha permitido demostrar que el sector privado sí podía prestar los servicios públicos, teniendo como soporte la ley, las instituciones y los organismos de control y vigilancia, además de un esquema de subsidios cruzados que ha permitido llegar con la luz, la electricidad, el agua, el teléfono y el gas a donde los usuarios más pobres.

Justamente esos pasos los está recorriendo nuevamente Promigás, en su proceso de internacionalización el cual no es fácil debido a la ausencia de alguno de esos elementos en los países donde ha llegado. Ya están presentes en Perú donde se aliaron con un socio local para la distribución  y en México donde da los primeros pasos en el gas vehicular.

Para Celia, manejar una compañía que registra ventas anuales de 5.800 millones de dólares y de 4.000 trabajadores, ha sido una tarea sencilla, porque como él mismo lo dice muchos de sus colaboradores poseen una gran experiencia en el negocio y él cree fielmente en los principios de la autonomía y delegación.

"Hay muchos de los lineamientos de la compañía escritos, tenemos mucho diálogo y comunicación, y yo me involucro a la hora de pulir las decisiones", sostiene.

En todos estos años de existencia de la compañía se han cometido errores de los cuales se ha aprendido como, por ejemplo, cuando se tomó la decisión de hacer inversiones en la exploración de petróleo, las cuales demandaban elevado capital de trabajo y mucho riesgo,  o como cuando se incursionó en el servicio de proveedor de Internet, del cual tampoco hubo buenos resultados y del que "nos retiramos discretamente" dice en tono jocoso.

Pero la empresa también ha tenido que capotear tormentas políticas como la que se desató a finales de la década de los 80 cuando anunciaron sus planes de traer gas desde la Costa al interior del país.

El futuro

Celia dice que el futuro del negocio pinta despejado ya que en la medida en que se continúe con la política de  desmonte de subsidios a los combustibles líquidos y que se tome mayor conciencia de la protección al medio ambiente, el gas tiene un futuro promisorio como un excelente sustituto.

"El país debe lograr el diseño de una política de combustibles que consulte su verdadero costo de oportunidad y su grado de contaminación", señala para salirle al paso a las tentativas de gravar con una sobreasa al gas, lo que sería como retroceder en el tiempo.

Mientras tanto, la empresa continuará mirando activos en otros países donde buscará llevar toda la experiencia que se ha logrado acumular en la última década en Colombia.

En todos estos años Promigás ha estado convencida de que la responsabilidad social empresarial es más que una obra física visible y por eso a través de sus cinco fundaciones, se ha especializado en temas como la educación y la cultura ciudadana, pero así mismo Celia reconoce que "las empresas no pueden remplazar al Estado".

Publicación
portafolio.co
Sección
Otros
Fecha de publicación
27 de agosto de 2008
Autor

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