Además, ha herido las expectativas de inflación en los últimos meses, señala Fitch en su más reciente informe sobre Colombia en el que además ratificó en BB+ la calificación de la deuda en moneda extranjera, con un panorama estable.
Esto porque los controles de capital sumados a la percepción de que el Banco de la República está persiguiendo múltiples objetivos y no solo el control del costo de vida, han provocado una alta volatilidad de la tasa de cambio y han herido las expectativas de inflación en los últimos meses.
Así lo asegura Fitch en su más reciente informe sobre Colombia, en el que además ratificó en BB+ la calificación de la deuda en moneda extranjera, con un panorama estable.
Esta evaluación mantiene al país por debajo del grado de inversión y según Fitch aunque son innegables las mejoras en crecimiento, disciplina fiscal y en el manejo de la deuda externa, la nota de Colombia sigue afectada por "una política monetaria y cambiara menos robusta así como por su vulnerabilidad ante choques externos debido a su limitada integración comercial, su alta dependencia de las materias primas y su fuerte relación comercial con Venezuela".
Para la firma, la vulnerabilidad externa de Colombia es una debilidad pues es mayor que la de países con la misma calificación, dado que, por ejemplo, el sector público nacional es un deudor externo neto y sus obligaciones representan el 18,8 por ciento de los ingresos externos corrientes, mientras que la mayoría de las naciones BB, que también son exportadoras de materias primas, son acreedores externos netos.
Además para Fitch el crecimiento de las exportaciones podría ser golpeado por un descenso agudo en los precios de materias primas así como por una corrección en la economía venezolana, que hasta el año pasado recibía el 30 por ciento de las exportaciones industriales colombianas.
A esto se suma el hecho de que el déficit del gobierno central, que en el 2007 fue del 3,2 por ciento del PIB, es un problema estructural y difícil de solucionar en el corto plazo por la rigidez presupuestaria, relacionada con el gasto en pensiones, transferencias e intereses de la deuda.
El año pasado estos tres rubros representaron 73 por ciento de los ingresos del gobierno central. La dificultad para recortar estos gastos limita, según Fitch, una mayor consolidación fiscal y una reducción más rápida de la deuda.
Así mismo, destaca que aunque la deuda general del Gobierno ha seguido disminuyendo del pico de 58,4 por ciento del PIB que alcanzó en el 2002 a 45,3 por ciento en el 2007, todavía está por encima del promedio de los países BB, que es del 33,8 por ciento.
Lo que se debe hacer
Las calificadoras de riesgos no solo se limitan a enumerar las cosas que no les gustan del país, sino que también hacen recomendaciones para que sea posible recuperar el grado de inversión, que se perdió hace nueve años. Para Fitch, Colombia debe fortalecer sus políticas monetarias y cambiarias, seguir reduciendo la carga fiscal y la de la deuda externa, al tiempo que mantener un buen crecimiento económico.Publicidad