El gasto en ese aumentó el 0,2 por ciento, en línea con las expectativas, aunque muy por debajo de la subida del 0,6 por ciento que se produjo en junio.
El informe señala que esta ralentización del gasto se debe, en parte, a que el impacto de los cheques que entregó el Gobierno
para estimular la economía ha comenzado a diluirse.
Por otra parte, Además, si se descuenta la inflación, el gasto real se contrajo un 0,4 por ciento en julio.
Los datos de los ingresos y los gastos han aumentado la preocupación de los analistas sobre la situación de la economía.
El informe también mostró que los ahorros personales después de impuestos fueron de 1,2 por ciento, frente a la tasa del 2,5 por ciento registrada en junio.
Algunos economistas advierten de que pese a que el Producto Interior Bruto (PIB) aumentó un 3,3 por ciento en el segundo trimestre, la economía podría caer en los últimos tres meses de este año y el primer trimestre de 2009.
Por otra parte, un índice de la inflación que es seguido por la Reserva Federal, permaneció elevado en julio, aumentando un 0,6 por ciento. En los últimos 12 meses, este índice emparejado
al gasto consumidor aumentó un 4,5 por ciento, el mayor aumento anual en más de 17 años.
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