En tanto la economía vacilaba al borde de una recesión, inesperadamente, la inflación aflojó en agosto y declinó una medida de las expectativas de los consumidores en cuanto a los precios.
Los informes señalan que la caída del crecimiento económico se está extendiendo al tercer trimestre y que un retroceso en los precios del petróleo desde un récord de 147,27 dólares el barril el mes pasado está aliviando las presiones inflacionarias.
Los aumentos en los precios al consumidor aún superan el límite del Banco Central Europeo (BCE), lo cual ha llevado a analistas como Axel Weber a decir que no tienen prisa para recortar las tasas de interés aunque la expansión se desacelere.
"La situación económica de la zona del euro se deteriora marcadamente", dijo Carsten Brzeski, economista de ING Group.
"Sorprende, por lo tanto, que algunos banqueros centrales todavía consideren a las tasas de interés como adaptables", agregó.
La inflación aflojó a 3,8 por ciento desde 4 por ciento. Los economistas habían pronosticado que la inflación permanecería inalterada en un máximo de 16 años.
Los datos nacionales mostraron esta semana que la inflación en Alemania, la mayor economía europea, España y Bélgica cedió este mes.
Las compañías y consumidores europeos ven menores probabilidades de que los precios suban, indican datos de la Comisión.
Una medida de las expectativas de precios de venta que tienen las empresas bajó a 17 unidades en agosto desde 20 en julio. Las perspectivas de los consumidores respecto de los precios bajaron a 22 unidades desde 30, cayendo por debajo de su registro promedio de los últimos 18 años.
El BCE, que apunta a mantener la inflación debajo de 2 por ciento, elevó su tasa de interés clave a 4,25 por ciento el 3 de julio, un máximo de siete años, aunque el banco central dejó inalterada la tasa este mes.
Lorenzo Bini Smaghi, miembro de la junta directiva del BCE, dijo en una entrevista con Bloomberg Television que la inflación es "demasiado alta'' y debe llevarse por debajo del techo del banco.
Publicidad