También comprenden financiamiento programado para una mejor atención médica, una tecnología ecológica que ahorre energía, y préstamos para vivienda y educación.
Así lo informó el viernes la Oficina del Gabinete, preocupada por el aletargamiento de la economía debido al alto precio de la energía y las materias primas.
El crecimiento del intercambio comercial japonés prácticamente se ha detenido por el alza de los precios, por una reducción de las exportaciones y la crisis crediticia en el mundo. El producto interno bruto en el segundo trimestre se contrajo en 2,4 por ciento en términos anuales.
Al anunciar el programa, el Gobierno dijo que la economía nacional ha sido profundamente perjudicada por aspectos externos, lo cual suscita la seria preocupación de que el gasto del consumidor caiga aun más y reduzca el nivel de vida de la población.
Pura pantalla
Numerosos economistas de Japón desconfían del anuncio del programa de reactivación económica al considerar que el paquete de estímulo sólo es una maniobra publicitaria del impopular primer ministro Yasuo Fukuda con la intención de elevar la aprobación pública de su gabinete.
El descontento de la población hacia Fukuda ha crecido por una serie de escándalos, como la pérdida de archivos de pensionados, sobornos entre militares y gastos dudosos del Ministro de Agricultura.
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