"Puede tratarse de la primera vez en la historia de la humanidad en que se prohíbe una parte esencial de la actividad física ordinaria, el puro y simple movimiento", ha señalado el director de Educación y
Programas Académicos de la FIG, el canadiense Hardy Fink.
Las directivas estiman que las volteretas y otras prácticas similares suponen un riesgo de lesión, y ha negado que la prohibición obedezca al deseo de evitar demandas judiciales en caso de accidente.
Los beneficios
"Prohibir la gimnasia es ignorar los muchos beneficios que ese
deporte proporciona a gente de todas las edades. El colegio haría
mejor en enseñar a sus alumnos cómo caerse sin lesionarse o cómo apoyar una parte del cuerpo adecuadamente, siguiendo el ejemplo de gimnastas o judocas", añadió Fink.
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