Al fin y al cabo nació en los cultivos y trabaja desde los 8 años en el corregimiento de Santa Helena (Antioquia). Su madre, doña Bertha Alicia Zapata ya lleva 51 años participando en el desfile de silleteros y la tradición alcanzó hasta a su nieta Carolina, de 12, que ya vende flores con María y su abuela en los cementerios y en el parque de Laureles.
Su nombramiento no fue gratuito: María flores lleva 10 años como silletera y el año pasado obtuvo el Premio Absoluto en la Feria de las Flores.
Ha viajado más que cualquiera de sus colegas representando a su gremio. Estuvo en Venezuela, Ecuador, Londres, Tokio, Orlando y también fue la encargada de hacer una silleta para mandar a la feria de flores de Rusia hace pocos días.
Con María, desde un principio, se busca la diferenciación: "una flor de Colombia es igual a una de Costa Rica o a la de otro país.
Entonces, nosotros los floricultores, en vista de que al mercado internacional están entrando otros como India y China, queremos tener una marca, un sello que sea sinónimo de calidad, de bienestar en los sitios de cultivo y de responsabilidad social ambiental", dice Luis Fernando Rada, gerente de cultivos Sausalito y miembro del Grupo de Exportadores de Flores y Floricultores Asociados.
Entre flores
La elección de Nelly no fue difícil. Luego de ver las hojas de vida de ocho candidatas convocadas de varios cultivos, que llevan al menos dos años trabajando con la flor, no cabía duda de que la ganadora era ella.
"Además de bonita, es una mujer que se sabe defender y es espontánea", añade Carolina Vélez, gerente de Fenalco, Regional Oriente.
Por esos días, hace dos meses para ser exactos, Nelly aún estaba en embarazo de Juanita, que hoy tiene 19 días. "Me sabía los nombres de las flores porque yo trabajo en mi casa sembrándolas".
Además, para María todas tienen un significado, "su color las hace muy expresivas. Cuando me preguntan cuál es la mejor flor para regalar, yo les digo que lleven naturales y no tinturadas. Mi preferida es el lirio, una especie muy difícil de conseguir y de cultivar", afirma.
Pero María no busca ser la imagen de un grupo, por eso se llama así, porque representa a la mujer latinoamericana y a los colombianos. "Ese fue el nombre de más fácil recordación que encontramos y que puede tener un significado para los americanos y en cualquier parte del mundo", añade Rada.
Es un símbolo reúne las tradiciones de los floricultores colombianos y refleja en su imagen el trabajo y el valor agregado que le imprime la mujer floricultora al cultivo, cosecha y comercialización de la flor.
El logo es una silueta como la de Juan Valdez, porque la intención es que a largo plazo no solo sean el café y las flores los que representen al país, sino también el banano.
"Ojalá que en una tienda del café se puedan también vender flores y platanitos, tres de los productos más representativos del país", comenta Rada.
Más que una estrategia para Rada, la incursión de las flores colombianas en muchos países es el ideal. "Soñamos con la presencia de país en las ferias internacionales", dice.
Sector representativo
María es una de las estrategias del sector. En los cultivos se trabaja para salir a competir al mercado internacional.
El problema, para Rada, es que en ese mercado es el comprador el que pone las condiciones, el precio y el plazo y "nosotros nos limitamos a entregar una flor". Por eso, varias empresas vieron la necesidad de agremiarse con Fenalco, que tiene 36 sectores de la economía nacional, en donde podrían encontrar representatividad y fortaleza.
"Necesitamos un grupo para llegar al Gobierno porque a pesar de haber vendido 1.100 millones de dólares en flores el año pasado, no recibimos una retribución. Vendemos flores, pero no conocemos el mercado internacional y desaprovechamos las oportunidades, más si se tiene en cuenta que los pequeños y medianos floricultores y productores son los que ocupan las mayores porciones económicas", dice Rada, a lo que añade que son medidos por área sembrada, capacidad de ventas, retorno de divisas y no cuentan como empresarios.
Por eso, a futuro, buscan que exista una gran subasta de vendedores donde se acopie la flor de Antioquia, así como del Eje Cafetero y la Sabana de Bogotá, para que tanto el productor como el comercializador se dediquen a lo suyo.
"Hemos recibido más de 500.000 millones de pesos en el sector exportador, pero aún es una tarea de las grandes ligas", concluye Rada.
Con la Feria de los Floricultores de Antioquia para el mundo, Expoflora 2008, se hará el lanzamiento oficial de María Flores. Se trata de una jornada, que se llevará a cabo entre el 18 y el 20 de septiembre en el Club Campestre Llanogrande.
Con este evento, los floricultores tendrán la oportunidad de establecer contactos estratégicos para mejorar la competitividad de sus negocios. Por otro lado, contará con una jornada académica con expertos del sector floricultor.
Los participantes también podrán recorrer una muestra floral organizada por los cultivadores.
Los destinos de las flores colombianas
Las exportaciones de flores colombianas sumaron en 2007, 1.036 millones de dólares, por debajo del café que alcanzó los 1.518 millones.
El 80 por ciento de las flores colombianas tienen como destino Estados Unidos, seguido por Rusia, con 3,9 por ciento, desplazando al Reino Unido que tenía este lugar en el 2005. La producción nacional continúa ganando terreno en Canadá, España, Japón, Países Bajos, Alemania y Puerto Rico.
Solo al Reino Unido, Colombia exportó en 2007, 71 millones de dólares, comparado con 4 millones en el 2005. El incremento fue de 31 por ciento.
Hoy el área cultivada de flores en todo el país es de 7.260 hectáreas, las cuales se distribuyen así: Sabana de Bogotá, 73 por ciento con 5.260 hectáreas; Oriente Antioqueño, 24 por ciento con 1750 hectárea y Eje Cafetero y Valle, con 3,5 por ciento, 250 hectáreas.
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