El alza de la moneda estadounidense se da en buena parte por las operaciones especulativas propias de los mercados, que se basan en expectativas sobre comportamientos teóricos de los precios de los activos.
En esta oportunidad, esas expectativas se fundamentan en la debilidad que la economía mundial ha mostrado en las últimas semanas, comenzando por Europa, pasando por Japón y terminando en Estados Unidos.
La situación ha hecho que los inversionistas busquen refugio en el dólar y que, por consiguiente, se debiliten otras monedas, comenzando por el euro, que ayer se ubicó en 1,41 dólares.
El peso colombiano ha sido una de las monedas que más ha caído en las últimas semanas y esa tendencia se profundizó ayer.
En el mercado interbancario, el dólar tocó un nivel máximo de 2.093,85 pesos y uno mínimo de 2.042,66.
Con el precio del dólar vigente hoy, cercano a los 2.071 pesos, el índice de devaluación del peso es de 2,8 por ciento en lo corrido del año.
Hace apenas tres meses, la revaluación era de 18 por ciento en lo transcurrido del año. Pese a todo, en los últimos 12 meses se presenta todavía una revaluación de 5,4 por ciento.
Cuidado con commodities
El alza del dólar en todo el mundo se ha dado en la medida en que los precios de los commodities se caen. El petróleo, por ejemplo, se ha desplomado 42 dólares desde su nivel máximo de 145 dólares alcanzado el 3 de julio.
Tendencia similar han mostrado otros productos básicos como el níquel que en el mercado de Londres se transaba a comienzos de marzo a 33.250 dólares la tonelada y ayer ya había caído a 18.660 dólares.
La caídas de los commodities afectan a las economías de los países emergentes, en la medida en que sus ingresos se reducen de manera sustancial.
En ese grupo está Colombia, que se ve golpeada por los menores precios del petróleo y el níquel, precisamente ahora cuando la economía se está desacelerando.
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