En otros cultivos de producción permanente, como la palma aceitera y el caucho, podrían presentarse excesos de humedad, que favorecen la aparición de hongos que ocasionan enfermedades.
Por su parte, en la producción ganadera, los encharcamientos de los lotes podrán disminuir la cantidad de forrajes disponibles y ocasionar pudriciones en las patas de los animales.
Todo lo anterior, en la medida que el invierno sea fuerte, como prevé el Ideam, podrá ocasionar mermas en la productividad del sector agropecuario.
Según los análisis de los meteorólogos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), en las zonas Andina y Caribe las cantidades de agua que han caído en el transcurso del año han sido más del 30 por ciento que las normales.
En la Orinoquia, los tres primeros meses del 2008 fueron secos, mientras que entre abril y agosto, los promedios de lluvia que han caído en esta región oscilan entre 10 y 40 por ciento; en el resto del país, los excesos de lluvia han sido entre 10 y 40 por ciento.
Pero, ¿por qué ha caído tanta agua en el país? "Esta ha sido una consecuencia directa del calentamiento global, que ha ocasionado un desplazamiento de algo más de un mes de las temporadas de lluvia. Esta anomalía se ha notado desde hace tres años", indicó Gloria León, meteoróloga del Ideam.
Se suman las consecuencias de la temporada de huracanes del mar Caribe, alimentada por las corrientes de aire y nubosidades que se generan en la Amazonia y que, a su paso por el país (en dirección al norte) ocasionan lluvias.
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