El comienzo de construcción de casas unifamiliares bajó un 1,9 por ciento en agosto a un ritmo anual de 630.000 unidades, también el más bajo en 17 años.
Los permisos para construcción de casas y apartamentos, que son un indicador de la actividad futura, bajaron un 8,9 por ciento a un ritmo anual de 854.000 unidades. Los destinados a casas unifamiliares cayeron 5,1 por ciento, la cifra más baja en 26 años.
Las empresas constructoras están recortando drásticamente su producción de viviendas nuevas a la espera de librarse de un enorme inventario de unidades que no se venden.
El hecho de que las ejecuciones hipotecarias hayan alcanzado niveles sin precedentes complica los esfuerzos de los constructores porque agrega casas y apartamentos en un mercado donde el crédito está restringido.
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