La nueva Alitalia pasará a depender de la Compañía Aérea Italiana (CAI), la sociedad formada por un grupo de 16 empresarios nacionales que han puesto a disposición 1.000 millones de euros para su relance.
Según Corrado Passera, consejero delegado del Banco Intesa San Paolo, uno de los socios de la nueva Alitalia y autor del plan Fenix, la nueva aerolínea podrá empezar a operar desde el 1 de noviembre, Passera aseguró que la empresa, acumula una deuda de 1.164 millones de euros al 31 de diciembre de 2007, y que comenzará a obtener utilidad en el 2011.
La CAI creará la nueva aerolínea tras la fusión entre Alitalia y la otra compañía aérea nacional Airone y contará con 12.500 empleados, por lo que perderán su puesto de trabajo 3.110 personas para las que se han previsto una serie de subsidios.
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