Así se desprende del informe de viabilidad fiscal de los departamentos en el 2007 que el jueves dio a conocer la Dirección de Apoyo Fiscal (DAF) del Ministerio de Hacienda, y en el que se ratifica lo que había advertido ya el Confis: que el 2007 fue el año de quiebre de las administraciones regionales.
Y es que después de casi cinco años de haber registrado ganancias en sus balances fiscales, nuevamente vuelven a los saldos en rojo.
De un superávit de 1,3 billones de pesos registrado en el 2006, pasaron a un déficit en sus cuentas de 891.000 millones de pesos en el 2007, que se traduce en 0,2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
En su informe la DAF señala que con el propósito de evadir la disciplina fiscal, que por Ley, debe cumplir los departamentos y municipios, muchas gobernaciones en especial, han trasladado a sus entidades descentralizadas excesos de gasto y de deuda o han creado nuevas entidades de este tipo.
El informe dice que en esos organismos descentralizados hay acumulación de pasivos laborales y pensionales, especialmente de licoreras y loterías.
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