¿Cómo afecta eso al Gobierno? Dado que con el Presupuesto Nacional se pagan los salarios de unos 900 mil trabajadores y las pensiones de los jubilados del Seguro Social, y se les hacen giros a los entes territoriales, desembolsos que están atados a la inflación, en la medida en que esta suba se incrementan los costos para el erario.
El incumplimiento del 2007, cuando la meta era también de 4,5 por ciento y el resultado fue 5,69, generó sobrecostos por transferencias de 209.000 millones de pesos, incluidos en el Presupuesto del 2009.
Este año -con un incumplimiento mayor- habrá probablemente un costo más alto para las finanzas públicas. De hecho, hace 3 meses el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, estimó el sobrecosto total en 1,5 billones de pesos.
Gastan menos
En cuanto a los hogares, reducen su consumo cuando los precios suben más que los salarios, en especial los que viven con el mínimo o menos.
Desde mayo, cuando la inflación anual superó el incremento del salario mínimo (6,41 por ciento), el poder adquisitivo de los consumidores ha venido en picada. La prueba está en el crecimiento del consumo de los hogares, que en el segundo trimestre del 2008 fue el más bajo en cinco años, según el Dane.
Entre abril y junio, los hogares gastaron 45,2 billones de pesos, 3 por ciento más que en el segundo trimestre del 2007, pero en ese entonces el consumo crecía al 6,1 por ciento.
La firma Raddar, especializada en el tema, calcula que la capacidad de compra de los hogares, tanto de bienes necesarios como suntuosos, se redujo 7,47 por ciento desde enero, pero si se analizan solo los lujosos la caída es mayor.
Así mismo, las cuentas del Dane indican que las compras de bienes durables (electrodomésticos, carros, computadores, etc.) se redujeron en la primera mitad del año en 19.300 millones de pesos frente al mismo lapso del 2007. Pero vale anotar que muchos de quienes compraron un bien de estos el año pasado no vuelven a hacerlo este año.
Otros colombianos que sienten los estragos de la inflación son los 558.990 deudores hipotecarios con créditos en UVR (cifra a junio), la mayoría compradores de vivienda social. Quienes compran casas más costosas tienen más facilidades para acceder a los créditos en pesos, que por lo general manejan cuotas más altas.
Por el mayor costo de vida, el saldo de las deudas en UVR aumenta cada mes 25.000 millones de pesos más de lo que subirían si se estuviera cumpliendo la meta de inflación.
Sin embargo, dentro de este grupo de afectados unos 20.000 están libres del problema, pues son beneficiarios de un seguro contra la inflación que ofreció el Gobierno entre el 2002 y el 2004.
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