A esas entidades están afiliados más de ocho millones de colombianos que han visto en los últimos meses cómo el capital y los rendimientos de sus depósitos han mostrado un comportamiento de verdadera "montaña rusa".
El golpe más reciente se dio con la profundización de la crisis financiera de E.U. por la cual las AFP colombianas tienen embolatados unos 65.000 millones de pesos, correspondientes a pensiones obligatorias, según reveló la Superintendencia Financiera.
Esa cifra representa, sin embargo, apenas el 0,1 por ciento de las inversiones de los fondos privados.
Jubilados afectados
La inestabilidad mundial ha terminado por golpear con mayor intensidad, y de manera específica, a quienes han salido pensionados a lo largo del año, especialmente cuando su jubilación se liquida en momentos en que se presentan desvalorizaciones de los TES.
Para los demás ahorradores, existe la esperanza de que la rentabilidad perdida en un corto periodo se pueda recuperar, teniendo en cuenta que las pensiones son depósitos a largo plazo, y en ese grupo está la mayoría de afiliados al sistema.
En diciembre del año pasado, los fondos privados de pensiones obligatorias atendían a 26.032 jubilados y en agosto de este año, esa cifra ya iba en 29.224.
Eso significa que muchas de las 3.192 personas que se han pensionado este año han sufrido el golpe de la crisis mundial de los mercados.
Según Asofondos, gremio que agrupa a las AFP, enero y junio han sido los peores meses del 2008 en términos de rentabilidad porque, sencillamente, esta fue negativa (-3,77 y -2,28 por ciento, respectivamente) y se perdió mucho dinero. El mes estrella fue
abril, con una rentabilidad positiva de 4,28 por ciento.
Septiembre tampoco fue un buen mes porque la crisis financiera de Estados Unidos provocó una nueva alza de las tasas de interés en los mercados colombianos y la consiguiente desvalorización de los títulos de deuda pública interna de la Nación.
En el caso de las cesantías, los efectos de la desvalorización de los TES se sienten de manera inmediata en quienes retiran esos ahorros en medio de la volatilidad del sistema.
Aunque las cesantías se crearon bajo el concepto de un ahorro a mediano y largo plazo, lo cierto es que, en la práctica, son muchos los trabajadores que las retiran tan pronto son consignadas por las empresas en la AFP.
Esto lo demuestra el hecho de que en febrero pasado "cuando venció el plazo para la consignación de los ahorros correspondiente al año anterior" en los fondos de cesantías había consignados 5,3 billones de pesos, pero de ahí en adelante la cifra comenzó a bajar mes tras mes para ubicarse en julio en 4,3 billones.
Lo preocupante es que la mayor parte de las cesantías las usan los trabajadores para gastársela en consumo o el pago de deudas y no en educación o compra de vivienda.
Pensiones voluntarias, con grandes altibajos
Si para las pensiones obligatorias este año ha sido muy complicado, en el mercado de las voluntarias la situación ha sido peor.
De todas maneras, eso no significa necesariamente que las pérdidas sea un fenómeno general para esa clase de depósitos.
Santiago Montenegro, presidente de Asofondos, dice que en el mercado voluntario "los portafolios son más especializados" y cada cliente crea su propia alternativa de inversión.
Señala que los fondos conformados con papeles del exterior seguramente han sido afectados de manera considerable, mientras que aquellos creados en moneda extranjera se han beneficiado con el cambio a pesos.
El directivo insiste en que si bien es cierto este año ha habido meses con rentabilidades importantes como la registrada en agosto, "no hay que hacer fiesta" y, tampoco se deben formar dramas cuando hay caídas en un solo mes.
Pero más allá del uso que la Nación le está dando al ahorro de los trabajadores, lo que más les importa a los afiliados a las AFP es que sus pensiones tengan una rentabilidad positiva y que su capital no se reduzca, lo cual no se ha logrado estabilizar en los últimos meses.
El comportamiento de las tasas de interés de los papeles oficiales en el mercado secundario lo demuestra con claridad.
Los TES que vencen en julio del 2020, que son considerados los papeles más representativos del sistema, arrancaron el año con una tasa de 10,3 por ciento efectivo anual y ahora bordea el 12 por ciento.
Germán Verdugo, director de investigaciones económicas de la firma comisionista de bolsa Correval, dice que 1.000 millones de pesos de TES comprados a finales del 2007 hoy representan apenas unos 963 millones.
Sin embargo, en el sistema financiero hay algunos indicadores que reflejan un panorama más optimista sobre el comportamiento de los TES.
Según el Índice de Deuda Pública (IDP) de la corporación financiera Corficolombiana, la rentabilidad de los títulos oficiales se ubica en lo corrido de este año en 7 por ciento.
Ese indicador incluye las tasas de interés que paga el Gobierno a los inversionistas.
Mírese como se mire, el hecho es que los analistas coinciden en que el 2008 no ha sido un buen año para el mercado de valores en renta fija.
Camilo Pérez, director de investigaciones económicas del Banco de Bogotá, dice que "un indicador no refleja necesariamente la posición de las entidades, pues todo depende de los portafolios de cada una de ellas".
Advierte que "la volatilidad es lo que más complica a los portafolios y estará presente mientras haya incertidumbre en los mercados internacionales".
Publicidad