1. Económica: cuando los ingresos son insuficientes o uno de los dos aporta más a la economía familiar que el otro. Se cometen errores como culpar a la pareja, evadir el problema, menospreciar el aporte del conyugue que gana menos o echar en cara lo que se aporta al hogar, entre otros.
2. Laboral: desempleo de uno de los cónyuges, excesiva ocupación laboral, falta de responsabilidad laboral. Errores frecuentes: permanecer más tiempo en actividades laborales que familiares; realizar actividades sociales con compañeros de trabajo sin incluir al cónyugue, y abandono de las responsabilidades del hogar por subestimar esta labor.
3. Familiar: dificultad para desapegarse del grupo familiar; relaciones amalgamadas con otros miembros de la familia; delegar la responsabilidad del cuidado de los hijos en abuelos, tíos, empleadas, quienes generan diferentes pautas de crianza que luego son motivo de conflicto. Se cometen errores como incluir a terceros y allegados en los problemas de la pareja; criticar las costumbres familiares de la pareja o menospreciar la familia del cónyuge.
4. Profesional: Intereses profesionales que no se tienen en cuenta dentro del proyecto de pareja y de la familia, los cuales pueden saturar las actividades familiares, ya que cada uno direcciona su proyecto de forma individual.
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