Además reducen la grasa del cuerpo, protegen de bacterias y regulan el colesterol.
Se ha encontrado que los antioxidantes también ayudan al desarrollo de nuevos tejidos celulares y ofrecen protección efectiva contra los tumores malignos eliminando los agentes cancerígenos de las células.
También se ha demostrado que tienen un principio capaz de inactivar los estrógenos y hormonas que en exceso pueden provocar algunos tipos de cáncer, como el de mama.
Igualmente, según Delgadillo, la relación entre los antioxidantes y las enfermedades cardiovasculares está suficientemente demostrada, pues estas sustancias ayudan a reducir los niveles de colesterol malo, (LDL) que generan arteriosclerosis (engrosamiento y endurecimiento anormal de las cubiertas internas de los vasos sanguíneos, debido a un depósito de grasa, que impide o dificulta el paso de la sangre).
Para la nutricionista "somos una máquina perfecta que necesita de todo. De hecho, parte de esos sistemas de protección dependen de los antioxidantes contenidos en los alimentos que al realizar su función frenan los radicales libres.
Por todos estos beneficios se recomienda consumir una alimentación rica en antioxidantes. Además, dado que hay factores que favorecen la producción de radicales libres, conviene mejorar los hábitos nutricionales y cuidar el estilo de vida, si lo que se desea es envejecer de manera saludable y ayudar a prevenir enfermedades.
La muestra es que el calcio, por ejemplo, sin vitamina D no se fija a los huesos; o la absorción de hierro mejora con la vitamina C. También, la experta recalca la importancia de tomar agua, hacer ejercicio y hasta fortalecerse espiritualmente.
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