La aseguradora American International Group (AIG), que necesitó un préstamo de 85.000 millones de dólares de la Reserva Federal (FED) para sobrevivir, anunció su intención de desprenderse de algunos activos.
La compañía se concentrará en su negocio de seguros sobre propiedades y por accidentes, con el fin de conseguir suficiente liquidez para pagar el préstamo que recibió y modificar su estructura de capital, según explicó en un comunicado de prensa.
Hasta el 30 de septiembre la empresa, que opera en más de 130 países, había utilizado 61.000 millones de dólares de los fondos que puso la FED en Nueva York a su disposición.
La aseguradora pretende retener sus negocios de seguros sobre daños y propiedades en E.U. y también de seguros generales en el extranjero, y mantener una participación en sus operaciones en otros países relacionadas con seguros de vida.
El presidente de la compañía, Edward Liddy, manifestó que el objetivo es concentrarse en las divisiones que han sido de forma tradicional sólidas en la empresa y para ello saldrán a la venta negocios "que son atractivos" para potenciales compradores.
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