Así mismo, el alemán zur Hausen identificó el virus responsable del cáncer de cuello del útero, que afecta anualmente a 500.000 mujeres en todo el planeta.
El descubrimiento en 1983 de Barré-Sinoussi y Montagnier "fue esencial para la comprensión actual de la biología de la enfermedad y su tratamiento antirretroviral", según el comité Nobel.
Este último no mencionó al profesor estadounidense Robert Gallo, habitualmente considerado como el codescubridor, junto con Montagnier, del retrovirus.
Esa enfermedad apareció, según la mayoría de expertos, en 1981 y la polémica de ambos científicos sobre la paternidad del descubrimiento desembocó en un diferendo entre Estados Unidos y Francia.
Sin minimizar el trabajo de Gallo, uno de los responsables del comité Nobel, Hans Joernvall, subrayó que el estadounidense y los franceses estaban ahora "de acuerdo en que el descubrimiento se hizo en París".
Tras conocer el galardón mientras participaba en una conferencia internacional en Abiyán (la capital administrativa de Costa de Marfil), Montagnier lo dedicó a todos los enfermos de sida y anunció una vacuna terapéutica en los próximos diez años.
Visiblemente emocionado, el científico francés añadió que ahora investiga "tratamientos complementarios que permitirán erradicar la infección".
Barré-Sinoussi, profesora de virología en el Instituto Pasteur de París, y Montagnier, también profesor de virología, pero en la Universidad de París, lograron aislar en 1983 el retrovirus conocido como VIH, responsable del sida.
"La importancia de su trabajo debe ser considerada en el contexto de la epidemia, que afecta a cerca del 1 por ciento de la población mundial", precisó el comité Nobel.
Se estiman en 33 millones los seropositivos existentes actualmente en todo el mundo.
Entre tanto, Barré-Sinoussi dijo que "confieso que estaba muy lejos de esperarme esta noticia", al añadir que desde 1983 consagró su carrera a la investigación sobre el virus.
Por su parte, Herald zur Hausen, de 72 años y ex director del Centro de Investigaciones sobre el Cáncer en Alemania, aisló el virus del papiloma humano (VPH), responsable del cáncer de cuello del útero, el segundo tipo de cáncer más extendido entre las mujeres.
Entre 1983 y 1984, zur Hausen consiguió identificar y aislar dos tipos de VPH, los más dañinos y responsables del 70 por ciento del total de cánceres de cuello de útero, el VPH16 y el VPH18, y relacionarlos con la formación de tumores.
El descubrimiento, gracias al cual ha sido posible el desarrollo de la vacuna que proporciona una protección superior al 95 por ciento contra la infección por VPH16 y VPH18, le ha valido el Nobel.
"Este premio significa mucho para mí porque, porque se ha recompensado un campo que ha ido adquiriendo un primer plano en la investigación sobre el cáncer, es decir, el de los agentes infecciosos en el cáncer", declaró.
El premio de diez millones de coronas suecas (1,02 millones de euros) se repartirá entre los tres, la mitad para zur Hausen y la otra mitas para los frenceses. AFP
Dos virus muy peligrosos
Se calcula que entre el 50 y el 80 por ciento de la población está
infectada por el virus del papiloma humano, VPH. De hecho, es el agente infeccioso que se transmite con más frecuencia en las relaciones sexuales. Hoy se conocen más de 100 tipos de VPH, 15 de los cuales incrementan entre las mujeres que lo portan, el riesgo de padecer cáncer cervical. Tanto es así, que el 99,7 por ciento a quienes se les diagnostica cáncer de cuello de útero -medio millón cada año- están infectadas.
Por su parte, el virus de inmunodeficiencia adquirida, VIH, es un retrovirus, una clase de virus cuyo material genético está hecho de RNA y no de DNA, como el de la mayoría de organismos.
Ataca a linfocitos T del sistema inmune, una clase de glóbulos
blancos, donde se multiplica hasta matarlos, con el consiguiente debilitamiento de las defensas del organismo, expuesto a toda clase de invasores que pueden causar la muerte.
Luc Montagnier, un pionero en la lucha contra el sida
El profesor francés Luc Montagnier, de 76 años de edad, vio su vida trastornada por la aparición en 1981 de una nueva enfermedad que, por aquel entonces, afectaba sobre todo a los homosexuales. Al año siguiente se convirtió en un pionero de la investigación contra el virus del sida y fue su codescubridor en 1983.
Nacido el 18 de agosto de 1932 en Chabris (centro de Francia), estudió medicina en Poitiers y París e hizo investigaciones en Gran Bretaña.
En 1960 entró en el Centro Nacional francés de Investigación Científica (Cnrs) y se convirtió en el director de las investigaciones en 1974. Dos años antes, en 1972, creó el departamento de virología en el Instituto Pasteur.
Diez años después, Montagnier decide responder al llamamiento del médico francés Willy Rozenbaum y crear un equipo de investigación sobre el origen de una enfermedad, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida o sida.
Françoise Barré-Sinoussi, del lado de los más débiles
Françoise Barré-Sinoussi, de 61 años de edad, es famosa en el mundo científico por su modestia y su compromiso con la investigación. "Es una persona de una rectitud moral y de un compromiso sin fallas, una mujer maravillosa que siempre fue el estandarte de la investigación fundamental", dijo Michel Kazachkin, director del Fondo Mundial de Lucha Contra el Sida, que trabajó mucho con la francesa como director de la Agencia Francesa de Investigación sobre el Sida (Anrs).
Nacida el 30 de julio de 1947 en París, Barré se doctoró en Ciencias (Bioquímica) en 1974 y es investigadora del Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica (Iinserm) desde 1975. Debutó en la investigación en el Instituto Pasteur.
Uniendo investigación y acción, trabaja con equipos multidisciplinares sobre el acceso de los países pobres a los tratamientos contra el sida.
Harald zur Hausen, un compromiso con el cáncer
Figura de la investigación contra el cáncer en Alemania, Harald zur Hausen, de 72 años, fue víctima durante largo tiempo de la incomprensión sobre sus trabajos.
Este profesor de medicina, que durante 20 años (de 1983-2003), fue director científico del Centro de Investigaciones sobre el Cáncer de Heildelberg, orientó desde 1960 sus investigaciones hacia un campo por aquel entonces inexplorado: el papel de los virus en la aparición de los cánceres.
A partir de 1976 planteó la hipótesis de que el cáncer cervical, o del cuello del útero, se debía a un virus cercano al que producía las verrugas y no a un herpes, como sostenían otros científicos. Su hipótesis suscitó mucho escepticismo entre sus colegas.
"Si hubiéramos seguido desde el principio con nuestra convicción, habríamos comenzado antes a buscar una vacuna", djo en el 2005. La vacuna ya existe.
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