El presidente de Asofondos, Santiago Montenegro, sostuvo que el ahorro viene creciendo a un ritmo interesante y que esto no se debe frenar.
Aseguró que en 1997 sumando carteras colectivas y fondos de pensiones, el saldo ahorrado era de 97 billones de pesos, hoy es de 200 billones, que equivalen casi a la mitad del Producto Interno Bruto.
De esa suma, 62 billones corresponden a los recursos para pensiones.
La ventaja que tiene hoy el ahorro en Colombia - que está concentrado en fondos de pensiones y en fondos de inversión-, es que pese a las tradicionales recomendaciones de no poner todos los huevos en una misma canasta, está invertido mayoritariamente en títulos de deuda del Gobierno (TES) y eso ha evitado que se contagie de la turbulencia internacional.
En el caso de los fondos de pensiones casi el 50 por ciento de los recursos está en TES y en los de inversión el 70 por ciento, lo cual hace que el espacio para invertir en el exterior sea menor.
Así mismo, las inversiones en acciones son pequeñas, no alcanzan el 30 por ciento del total, y por eso aunque las volatilidades de la Bolsa afectan los rendimientos, su impacto es menor que cuando se caen los precios de los TES.
Los riesgos
Los gremios financieros insistieron en que debido a la forma en que están invertidos los ahorros, los colombianos enfrentan pocos riesgos en ese frente por la coyuntura externa. Sin embargo, en otros frentes como el crecimiento del país y el crédito sí se prevén impactos negativos.
Ante la posibilidad de que el mundo se desacelere más por la turbulencia financiera internacional, Anif tomó la decisión de reducir sus expectativas de crecimiento del país para este año de 4,7 a 3,7 por ciento.
Esto teniendo en cuenta que el efecto completo de la crisis no se sentirá tanto en el 2008, como en el 2009, y por eso para el año entrante su estimación de crecimiento es de 3,5 por ciento.
En eso coincide Roberto Junguito, presidente de Fasecolda, quien toma cálculos del Fondo Monetario Internacional para recordar que si Estados Unidos se desacelera en un 1 por ciento, Colombia lo haría en 1,5 por ciento.
Esta vulnerabilidad externa se intensifica ante mayores posibilidades de que el TLC con ese país no sea aprobado, así como por lo que pueda suceder con la inflación, pues aún no está claro si va a seguir bajando, dado que todavía está pendiente la negociación del salario mínimo del año entrante.
Grupo Aval no ve impacto en colocaciones
Aunque los expertos coinciden en que la principal vulnerabilidad del sector financiero nacional en esta crisis es que se le dificulte conseguir créditos externos, lo que repercutiría en los préstamos que otorgan en el país, banqueros como Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, presidente del Grupo Aval, no se muestran muy preocupados ante esa posibilidad.
En su concepto el Gobierno tiene reservas suficientes para ayudar a los bancos en caso de que se presente esa temida restricción del crédito.
Tampoco cree que por ahora,esto vaya a afectar las colocaciones dentro de Colombia y, por el contrario, las ve creciendo el resto del año.
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