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Miercoles 15 de Febrero de 2012

Riesgo para ahorradores es muy bajo en Colombia, dijeron instituciones financieras en Asamblea de Anif

De hecho, las expectativas de Anif sobre el crecimiento del PIB son peores para el 2009 que para este año. Recientemente redujo la del 2008 de 4,7 a 3,7 por ciento, mientras para el 2009 no cree que supere el 3,5 por ciento.

En eso coincide Roberto Junguito, presidente de Fasecolda, el gremio de las aseguradoras, quien se refiere a cálculos del Fondo Monetario Internacional (FMI) según los cuales si Estados Unidos se desacelera en 1 por ciento, Colombia lo haría en 1,5.

Esta vulnerabilidad aumenta ante la posibilidad de que el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países no sea aprobado por el Congreso estadounidense. También, por lo que pueda suceder con la inflación, pues aún no está claro si va a seguir bajando, dado que aún está pendiente la negociación del salario mínimo del año entrante.

Junguito, como muchos analistas, considera que el riesgo para el sector financiero radica en la dificultad para conseguir créditos externos, que repercutiría en los préstamos que se conceden dentro del país.

No obstante, Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, presidente del Grupo Aval, no se mostró preocupado ante esa posibilidad, pues considera que el Gobierno tiene reservas suficientes para ayudar a los bancos en caso de que se presente una restricción del crédito.

Tampoco cree que, por ahora, se vayan a afectar las colocaciones en Colombia. Por el contrario, las ve creciendo el resto del año. "Más adelante sí se podría ver un efecto si la oferta de créditos no crece al mismo ritmo de la demanda, lo que reduciría la liquidez y podría llevar a un alza de los intereses", aseveró.

Ventajosa sobrecarga de TES

Aunque tradicionalmente los expertos en finanzas han criticado el hecho de que el ahorro de los colombianos (que está concentrado en los fondos de pensiones y en los fondos de inversión), esté invertido mayoritariamente en títulos de deuda del Gobierno (TES), esto se ha convertido en una ventaja en medio de la turbulencia financiera externa.

En el caso de los fondos de pensiones, casi el 50 por ciento de los recursos está en TES y en los de inversión el 70 por ciento, lo cual hace que el espacio para invertir en el exterior sea menor y que por eso no haya contagio por esa vía, ni por la de las acciones, pues el dinero destinado a ese propósito no alcanza el 30 por ciento del total.

Los gremios financieros insistieron en que la coyuntura internacional implica un riesgo muy bajo para los ahorradores colombianos y por el contrario dijeron que lo que se debe hacer es seguir incentivado el ahorro, que viene creciendo de forma importante, en especial por los fondos de pensiones.

En 1997 el dinero guardado para la jubilación, así como en los fondos de inversión, sumaba 25 billones de pesos (millones de millones), hoy son 200 billones, que equivalen a casi la mitad del PIB.

En lo que respecta a quienes ahorran en cuentas de ahorro o CDT, no hay impacto, pues estos instrumentos dependen de las tasas de interés internas, aunque quienes sí se ven afectados son los pensionados de los fondos de pensiones, cuya mesada se mueve con los vaivenes de los mercados financieros.

Continuó el derrumbe de las bolsas

La drástica reducción de los préstamos que los bancos se hacen entre ellos se tornó más preocupante este martes, cuando la tasa Libor (en euros) que se usa con ese fin alcanzó su nivel más alto de la historia.

En consecuencia, los mercados financieros siguen desconfiados, lo que se traduce en más pérdidas bursátiles para los inversionistas. Wall Street cayó más de 5 por ciento durante la jornada y completó cinco días de malos resultados.

Los mercados de Asia también cerraron a la baja, lideradas por el de Japón, que descendió 3 por ciento.

El Viejo Continente recibió con beneplácito el anuncio de los 27 gobiernos de la Unión Europea de garantizar los ahorros privados hasta por 50.000 euros (68.000 dólares) durante un año y establecieron directrices sobre la cuantía que cada país podría utilizar para el rescate de sus bancos en apuros.

Sin embargo, esto no evitó el descenso de las bolsas de Milán, Fráncfort y Lisboa, aunque se recuperaron las de París y Londres.

Latinoamérica no fue ajena al alboroto: las acciones cayeron y las monedas locales se debilitaron frente al dólar. Los papeles brasileños se llevaron la peor parte, con un descenso de 4,66 por ciento, que las dejó en el mismo nivel de hace dos años, al tiempo que el real se devaluó 5,91 por ciento.

Colombia también

En Colombia continuaron las pérdidas de la bolsa y del peso, aunque en proporciones menores. Las acciones se desvalorizaron 0,8 por ciento y la tasa de cambio subió 10,78 pesos, para quedar en 2.262,93 pesos por dólar.

Una explicación para este comportamiento de Colombia en medio de tanta turbulencia la da el banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo, quien asemeja esta crisis con un aguacero y, aunque por ahora no esté lloviendo en Colombia, "hay que alistar el paraguas".

Publicación
portafolio.co
Sección
Economía
Fecha de publicación
7 de octubre de 2008
Autor

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