Hoy por hoy, El Chicó, Santa Bárbara, El Campín y el Parkway son los sectores más cotizados de Bogotá y sinónimos indiscutibles de valorización y renta.
Estos barrios fueron creados y diseñados por encargo del magnate Pepe Sierra -propietario de los terrenos- a Ospinas & Cía., firma desarrolladora de proyectos de construcción que ayer (miércoles) cumplió 75 años de vida.
"En esa época se vendían los lotes porque cada familia quería construir su propiedad a su gusto. Luego de tener el lote de unos 900 metros simplemente contrataban a un arquitecto y una cuadrilla de obreros", explica Andrés Arango, gerente de Ospinas y Compañía.
Aunque ahora los compradores buscan cosas diferentes, a la hora de concebir proyectos la filosofía continúa siendo la misma: tener ubicaciones estratégicas y mantener la calidad en la construcción.
"La ubicación es estratégica cuando el terreno tiene buenas vías (porque las hacemos o porque la alcaldía tiene un plan importante) y cuando la zona se está consolidando, sólo así se puede asegurar un alto tráfico, que es el insumo fundamental para que un centro comercial sea exitoso. Los centros comerciales viven de quienes pasan", agrega Arango.
Según este arquitecto, a la hora de invertir es vital que el desarrollador muestre estudios que le den al comprador elementos de juicio para tomar la decisión: conteo de tráfico de vehículos y personas, cuántas personas entran y salen de las estaciones de TransMilenio, cuánto ganan quienes pasan por ahí y qué les gusta comprar.
Así mismo, se requiere que el lote tenga la madurez suficiente para que brinde las garantías suficientes para que el inversionista no pierda su patrimonio.
"Bajo estos preceptos se construyó Plaza de las Américas, el centro comercial más rentable del país precisamente porque atendió a una población a la que se le restó importancia (aunque tiene alta capacidad adquisitiva): los estratos bajos y medios.
También otros como Salitre Plaza, Tintal Plaza y Plaza Imperial, dentro del top de los más vendedores y se ubican en sectores populares.
Actuamente se están gestando Centro Mayor, al sur de Bogotá, que con una inversión de 280.000 millones de pesos y 177.000 metros cuadrados será el mall más grande del país. La apertura está programada para diciembre del 2009.
También se está prevendiendo Estación Central, en el centro de Barranquilla, como una apuesta de renovación urbana que se une al TransMetro, Paseo Bolívar y varias obras culturales.
Así mismo, se acabó de inaugurar Caribe Plaza, en Cartagena, con 80.000 metros cuadrados destinados (no sólo a turistas) sino a los habitantes de la ciudad.
Cuenta con un Carrefour, Homecenter, Playland, Panamericana, Bodytech y Cine Colombia. En los alrededores se están abriendo las ventas de Caribe Reservado, un proyecto de 192 viviendas.
Algo similar están haciendo en Cúcuta, anexo a Ventura Plaza, con 192 viviendas -con club house- cuyo eje central es el centro comercial y se requiere una inversión de 47.000 millones de pesos.
RENOVACIÓN URBANA
"Mariano Ospina Pérez, fundador de Ospinas, decía que la tierra en Bogotá se estaba acabando", dice Andrés Arango.
"Todavía hay tierra lo que sucede es que la falta de voluntad política y la burocracia (impulsada por el cambio continuo de políticas del alcalde de turno) hacen cada vez más difícil habilitar terrenos de buen tamaño para concebir proyectos que valgan la pena tanto para la compañía como para la ciudad", agregó.
Por esta razón, Arango considera que la mejor opción económica y socialmente para cualquier municipio o ciudad es recuperar las zonas deterioradas pues estas tienen la mejor infraestructura de servicios públicos y las principales vías.
Así, San Bernardo (para VIS), El Centro, la zona industrial anexa a Ciudad Salitre y El Lago son zonas con alto potencial de desarrollo.
Publicidad