Últimas Noticias de Economía y Negocios de Colombia y el Mundo

Miercoles 15 de Febrero de 2012

Una falsa dicotomía

Desde los ya lejanos tiempos en que un distinguido Presidente de la República, ante dificultades en el orden social del país, dijo que él había sido elegido para sacar cinco en política social y uno en política monetaria, de tiempo en tiempo surge la discusión sobre la aparente dicotomía que dicen existe entre política social y política económica.

Ahora, por cuenta del presidente Uribe, se vuelve a plantear la cuestión, sólo que en una dimensión un poco recortada. Según el primer mandatario, él privilegia lo social sobre lo fiscal. De inmediato los asesores más cercanos salen a aplaudirlo, señalando que es una bofetada para los ortodoxos, pues ellos piensan que la inversión social dispara la inflación y, por el contrario, la inflación está controlada.

En relación con la dicotomía falsa y, sobre todo, distante de la realidad, es bueno recordar, ante todo, que son innumerables las publicaciones, las instituciones y los autores que en todos los tiempos señalan que entre las principales insuficiencias del desarrollo de nuestro país -y en general de los de América Latina- es su estilo concentrador y excluyente. La distribución desigual del ingreso y la persistencia del fenómeno de tener a importantes contingentes de la población viviendo en condiciones de extrema pobreza constituyen, en efecto, rasgos generalizados de dicho estilo de desarrollo. Lamentablemente en nuestro medio ha predominado la tendencia a separar la política económica de la social, subordinando la última a los dictados de la primera, y a creer que la política social es la única responsable por la equidad.

Este enfoque ha favorecido la coexistencia entre una política económica que frecuentemente impulsa la concentración de la riqueza y el ingreso -los estímulos tributarios clasifican en esa categoría- y una política social que trata de compensar las desigualdades consiguientes.

Sin temor a equivocación, cabe señalar que, para el éxito de una concepción equitativa del desarrollo, es decisivo cambiar este enfoque: la preocupación por la equidad no puede estar encasillada en los servicios sociales, sino que debe atravesar todos los aspectos de la política económica y social. Los problemas sociales y sus soluciones deben tomar su lugar en la temática del desarrollo, evitando su aislamiento y su subordinación al objetivo del crecimiento económico. Reducir la preocupación por la equidad al ámbito de la política social implica impedir la solución de sus problemas a largo plazo.

Es evidente que las divisiones y conflictos políticos -algunos agravados por los problemas económicos- debilitan las bases de la estabilidad y cohesión social necesarias para llevar adelante cualquier esfuerzo sistemático y permanente de desarrollo - la seguridad democrática necesita que se combinen bien estos elementos. Por eso, lo que interesa destacar son las relaciones positivas existentes entre equidad y crecimiento. Un grado más alto de equidad en una determinada sociedad favorece la disposición social a participar en el esfuerzo necesario para emprender opciones de largo plazo que favorezcan el crecimiento.

El crecimiento, a su vez, tiende a permitir que la desigualdad en materia de distribución del ingreso sea más fácilmente soportable que en situaciones en que predomina el estancamiento. Esto no significa que el crecimiento conduzca espontáneamente a la equidad, sino simplemente que la adopción de políticas que apoyen la equidad se facilita en un contexto dinámico.

Si bien es cierto que existe en algunos la creencia de que la expansión del gasto social promueve la equidad en desmedro del crecimiento, también es cierto que no necesariamente ocurre tal cosa; por el contrario, puede favorecer de manera directa y simultánea ambos objetivos. Aunque, las estrategias macroeconómicas de orientación heterodoxa otorgan un papel decisivo al aumento de la demanda de los estratos de ingresos medios y bajos en el impulso del crecimiento; eso no es prenda de garantía del éxito.

rosgo12@hotmail.com

Publicación
portafolio.co
Sección
Editorial - opinión
Fecha de publicación
8 de octubre de 2008
Autor
Gabriel Rosas Vega Ex ministro de Agricultura

Publicidad