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Martes 14 de Febrero de 2012

Crisis financiera desatada en Wall Street, y que se ha extendido por todo el mundo, se podía prever

Y aunque inicialmente estaba circunscrito al país que en este aspecto siempre marca la pauta, Estados Unidos, ahora está desparramado por el resto del mundo

A partir de esos días no ha resultado nada fácil encontrar reportes positivos sobre la economía. "Necesitamos algunas buenas noticias para encontrar un piso, pero no se ven llegar por lado alguno", comentó en esa época el veterano y muy confiable Bill Seidman en Cnbc.

Las acciones de las empresas en el sector de energía, el último reducto que aún se mantenía con vida, resultaron en esa época duramente golpeadas cuando los precios del crudo cayeron inicialmente más del 11 por ciento durante cuatro días seguidos.

Durante estos tres meses, por ejemplo, resultaron golpeadas las empresas del sector carbonífero (Kol bajó 50 por ciento), gas natural (Fcg bajó 42 por ciento), energía solar (Tan bajó 30 por ciento.)

A pesar de que se venía registrando oficialmente desde hace ya algún tiempo un mercado a la baja (índices principales más de 20 pro ciento por debajo de los niveles alcanzados en octubre pasado), hasta hace apenas un par de semanas el proceso de venta había resultado bastante ordenado. Los analistas no dejaban de preguntarse por qué la sensación de pánico aún no hacía presencia.

El hecho es que muchos inversionistas profesionales se mostraban bien impacientes ante ese aparente letargo. Ante la creencia generalizada que el mercado debía bajar más antes de poder consolidarse una verdadera subida, no veían la hora de que llegase ese momento cuando 'se tira la toalla y se abandona cualquier dejo de esperanza', con el fin de poder empezar a tomar decisiones de fondo.

Esas capitulaciones, a partir de las cuales las acciones resultan notoriamente sobre vendidas y se convierten en verdaderas gangas, constituyen un fenómeno cuya ocurrencia se ha registrado con cierta frecuencia.

Cuando el universo de vendedores se seca (seguro que los Warren Buffet y los Luis Carlos Sarmiento no van a correr a deshacerse de sus acciones a esos precios) el único camino disponible es el de empezar a comprar.

A corto plazo es una mala noticia, por el dolor inflingido. Pero a largo plazo es buena, ya que se constituye un piso a partir del cual el mercado puede comenzar un camino definitivamente ascendente y, a partir del cual, históricamente se han logrado las rentabilidades más altas.

Sube y baja

Existen varios parámetros que ayudan a determinar si una capitulación puede estar cerca, porque se ha comprobado que para que ella ocurra se requiere previamente de un gran nivel de ansiedad. En el mercado de acciones, el más aceptado es la 'volatilidad esperada'.

En efecto, el índice VIX es un termómetro del factor miedo que cuantifica el impulso de los inversionistas a adquirir opciones para proteger portafolios. Fue diseñado en 1993 pero se dispone de información a partir de la mitad de los años ochenta.

Como explica en su libro el profesor Siegel, en períodos cortos existe una correlación fuerte, pero negativa, entre el VIX y el nivel de las acciones.

Cuando éste baja, el índice aumenta ya que los inversionistas están dispuestos a incurrir en más gastos para lograr mayor protección.

Durante mercados al alza el VIX normalmente desciende, porque disminuye el impulso a asegurar esos activos.

Sus puntos más altos han correspondido a períodos de extrema incertidumbre y precios sustancialmente bajos. Su máximo histórico de 172 se produjo el martes 20 de octubre de 1987, un día después del 'lunes negro' con la gran caída de 22,6 por ciento en el Dow Jones.

En la primera parte de los años 90, se mantuvo entre 10 y 20.

Durante la crisis asiática de 1997 osciló entre 20 y 30, mie tras que en la crisis del fondo Long Term Capital Management y, posteriormente, durante los ataques terroristas de 2001, osciló entre 50 y 60.

Entre julio y mediados de septiembre venía oscilando en un rango de 20 y 25, por encima de su promedio de 19 pero por debajo de 30 ó 35, niveles que tradicionalmente se asocian ya con un alto grado de temor.

Al no alcanzar estas cifras, se evaporaba la esperanza de la capitulación anhelada, comprobando de paso que los mercados estaban aún complacientes ante los hechos que habrían de llegar.

A partir de la última semana de septiembre, el VIX empezó a estar definitivamente por encima de 40, alcanzando 58 el pasado lunes 6 de octubre.

Los conocedores del mercado de opciones se preguntaban estos días si está cerca la hora de un piso en el mercado de acciones.

Existen otros importante parámetros. Cuando el volumen de operaciones es gigantesco, se puede conocer la verdadera opinión del mercado.

Son dicientes igualmente el porcentaje de acciones que alcanza niveles mínimos, la relación entre profesionales pesimistas y optimistas y la de acciones perdedoras contra ganadoras: al ser demasiado altos, podrían ser indicios favorables al ser analizados desde esta perspectiva contraria.

¿Habrá recuperación?

¿Y qué pasa después? La buena noticia es que históricamente, las acciones han tendido a recuperarse relativamente pronto después de un mercado a la baja. Según datos de Standard & Poor's, desde 1945 estos han durado en promedio 14 meses y requerido de 12 para recuperar el terreno perdido.

En 1974, después de caer 30 por ciento en los primeros nueve meses del año, el Dow Jones subió 16 por ciento en el solo mes de octubre. En el 2003, las acciones subieron cerca de 28 por ciento después de tres años terribles. Ademá, las acciones tienden a anticiparse a los hechos y se recuperan varios meses antes que la economía.

Pero también hay malas noticias. Por una parte, estos datos no incluyen las dos caídas más dolorosas de este período (la de los 70 y la de comienzos de este siglo) durante las cuales se perdió más del 40 por ciento. A partir de su punto más alto en marzo del 2000, el S&P 500 debió esperar hasta mediados del 2007 para retomar su nivel.

Queda un consuelo: "para encontrar otro espécimen de estos es necesario remontarse hasta los años 40; uno cada 30 años no parece tan grave", expresaba en un diario Sam Stovall, funcionario de S&P.

Dada la complejidad del actual problema, otros factores pueden ser preocupantes. Como planteaba Mark Gongloff en el The Wall Street Journal, no puede descartarse una recuperación en forma de 'L' (contrariamente a la tradicional en 'V'.).

Además, quizás las cifras tradicionales del índice hayan perdido su significado; al fin y al cabo el VIX es aún un parámetro sin demasiada historia (contrariamente a más de 200 años para el mercado de acciones).

Publicación
portafolio.co
Sección
Economía
Fecha de publicación
10 de octubre de 2008
Autor
Harry Adler / Especial para PORTAFOLIO

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