Esta es la primera decisión colectiva tomada por la Unión Europea, la mayoría de cuyos mercados sufrieron la semana pasada caídas históricas de sus índices, hasta niveles mínimos.
"Esto requiere de medidas concretas y de unidad: eso es lo que tenemos hoy", dijo el presidente francés, Nicolás Sarkozy.
Según un documento que circuló durante la cumbre, los líderes acordaron dos asuntos clave: aportar capital a los bancos y asegurar o directamente comprar nuevas emisiones de deudas.
Los países de la Unión se comprometen a impedir la quiebra de cualquier institución financiera que represente un riesgo para el sistema financiero en su conjunto, mientras que acordaron su disposición de recapitalizarlos. Esto deberá hacerse con miras a proteger los intereses de los contribuyentes mediante planes de reestructuraciones adaptados, y asegurándose de que los accionistas y los equipos dirigentes de las firmas concernidas asuman las consecuencias de ese rescate.
Los montos para recapitalización serán revelados por los gobiernos locales de Europa y para ello se espera que el lunes hagan sus anuncios los gobiernos de Italia, Alemania y Francia. "Esta no es una dádiva para los bancos, es para ayudarlos a funcionar", concluyó Sarkozy.
En Alemania se esperaría el lunes el anuncio de la nacionalización parcial de varias entidades y garantías para préstamos entre 400.000 y 550.000 millones de dólares.
Según el documento, los líderes se comprometieron a ayudar a suscribir las emisiones de deudas de bancos, hasta por cinco años, para complementar los esfuerzos del Banco Central Europeo.
El encuentro de París fue organizado por el presidente Sarkozy tras una cumbre del G7 en Washington que no presentó ninguna medida concreta ni colectiva.
El acuerdo de la zona euro fue respaldado por el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn.
Por último, los gobiernos quieren reforzar el intercambio de información entre los propios gobiernos, el presidente en ejercicio de la Unión Europea, el presidente del Banco Central Europeo y el presidente del Eurogrupo con el fin de permitir "un seguimiento instantáneo y constante".
PARÍS
Con información de agencias
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