Si el viernes no hay una solución definitiva, el primer damnificado será el ingenio Pichichí. El gobernador Juan Carlos Abadía dijo que no le quedaría otra salida que cerrar.
A la madrugada del lunes, precisamente, se logró que los corteros permitieran la salida de azúcar de esta planta.
Para este miércoles se espera la salida de 7.000 bultos que estaban represados. Con esta venta se pagarán salarios y obligaciones bancarias. El azúcar lo recibirá Abadía, como garante de este proceso de negociación.
"Los ingenios han aceptado dialogar con los trabajadores y se garantizará la continuidad en el trabajo a los corteros que lideran el paro", dijo el Gobernador.
"Sí, acordamos negociar en mesas separadas, pero aún no nos hemos sentado", dijo José Valencia, uno de los voceros de los corteros.
Ese era uno de los puntos que parecían infranqueables, pues los trabajadores querían una sola mesa de negociación, para discutir en bloque sus peticiones y la principal es que los ingenios los contraten en forma directa y no a través de las cooperativas asociadas de trabajo, como sucede en la actualidad.
Publicidad