¿Qué implica el hecho de que el Gobierno baje las previsiones de crecimiento para el 2009?
Antes que nada, el Gobierno siempre ha estado desacertado porque el 4 por ciento que fijó para este año, no tiene ninguna viabilidad, vamos a estar mucho más cerca del 3 por ciento.
La caída en el crecimiento implica que toda la bonanza que tuvimos desapareció. Inversión, consumo, todo eso se cayó. La compra de vivienda suntuaria, de carros de lujo, todo eso se frena.
¿Cuál será el impacto para los ciudadanos y la economía en general?
La desaceleración frena el empleo.
Nos alejamos cada vez más de la meta de un dígito en tasa de desempleo y vamos para más allá del 12 por ciento. Va a empezar a subir porque además la economía tiene un crecimiento por debajo del crecimiento de la población.
¿Y qué puede pasar con el consumo de los colombianos?
Indudablemente que esto va a golpear el consumo. Si caen el consumo y la inversión, se afecta el crecimiento, el ingreso y es un círculo vicioso.
Además, en materia de pobreza volveremos a índices del 50 por ciento.
Los últimos datos que se conocieron en junio de 2006, señalan que ésta se encuentra en el 45 por ciento del total de la población. En tanto, la pobreza extrema está en cerca del 12 por ciento
Y lógicamente, habrá una ampliación de desequilibrio entre los ciudadanos.
¿Y ahora qué hay que hacer?
Lo he dicho muchas veces. El país tiene una política económica y monetaria equivocadas y hay que introducir cambios en este sentido.
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