En la reunión de los 27 países de la Unión Europea se acordó, además, de manera unánime revisar las normas contables vigentes en la UE para eximir a los bancos de la obligación de ir devaluando sus activos en función de su valor de mercado.
El objetivo de esta modificación es mitigar las consecuencias de las turbulencias en las entidades europeas y situarlas en las mismas condiciones que sus competidores del otro lado del Atlántico, donde ya se había rebajado esa exigencia.
La enmienda de la normativa contable, que parte de una propuesta de la Junta de normas internacionales de contabilidad (IASB), permitirá a los bancos reclasificar sus activos, de la categoría de "negociables" -que deben ser contabilizados en función de su cotización- a la reservada a las inversiones a más largo plazo.
Esta posibilidad será de aplicación ya en los resultados del tercer trimestre de 2008, que las entidades comenzarán a presentar en las próximas semanas.
La Comisión Europea subrayó en un comunicado que la crisis actual justifica el recurso a la reclasificación por parte de las entidades.
La obligación de incluir en sus cuentas consolidadas la evaluación de los títulos accionariales, bonos y derivados con su valor de mercado ha generado "problemas" -según fuentes comunitarias- a los bancos europeos, que han tenido que recortar a la baja muy rápidamente el valor de sus activos en un contexto de mercados muy volátiles.
El responsable europeo de Mercado Interior, Charlie McCreevy, destacó la rápida respuesta de la Comisión, impulsora de la modificación, a la petición de los Veintisiete, que solicitaron la semana pasada la revisión de las normas contables para adaptarlas a la situación en Estados Unidos.
Dada la persistencia de las turbulencias en los mercados financieros, Bruselas se comprometió a seguir vigilando todas las cuestiones relacionadas con la contabilidad que pueden afectar a la estabilidad del sector financiero.
En los próximos días, el Ejecutivo de la UE organizará una reunión con todos los actores responsables de la aplicación de la normativa contable en Europa para evaluar la situación y estudiar eventuales modificaciones en lo relativo a los productos derivados y los seguros, entre otros.
Europa sale envalentonada frente a E.U tras descalabro mundial económico
El plan de rescate de los bancos presentado por la Unión Europea, en el que E.U. acabó inspirándose, le ha permitido a Europa colgarse una bandera de liderazgo que no tenía desde hace mucho tiempo.
"Europa lidera la respuesta mundial", se jactó este miércoles el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, poco antes de la apertura de la cumbre de los dirigentes de la Unión Europea (UE) en Bruselas.
"Y tenemos que seguir haciéndolo" a la hora de sacar conclusiones sobre lo ocurrido, sentenció.
Los europeos no están satisfechos con Estados Unidos, donde se coció la crisis. Consideran responsable al gobierno norteamericano por haberse negado durante años a reforzar la vigilancia de los mercados financieros.
En nombre del liberalismo económico, Washington, ayudado tradicionalmente por un gobierno británico deseoso de preservar los intereses de la City de Londres, impuso al mundo, desde los años 80, su política laxista en el tema.
Alemania, en particular, conserva un mal recuerdo. En 2007, sus esfuerzos para regular los fondos de inversión especulativos (hedge funds) a nivel mundial se vieron abocados al fracaso por la oposición estadounidense.
La situación cambió. Europa ha dado ejemplo al mundo anunciando medidas coordinadas para ayudar a los bancos, logrando detener la sangría bursátil, algo que la respuesta estadounidense a la crisis, el plan Paulson, no había conseguido.
Washington acabó por seguir el ejemplo de las nacionalizaciones parciales y se convirtió en accionista de nueve de los mayores bancos estadounidenses, una medida inédita desde los años 30.
La UE espera aprovechar esta ventaja frente a unos debilitados estadounidenses, no sólo por la crisis sino también por el fin inminente de la administración de George W.Bush.
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