Así lo anunció este jueves el ministro de Economía, Giulio Tremonti, quien informó de que los descuentos tendrán carácter retroactivo y podrán ser aplicables además a los meses de octubre y noviembre.
Los descuentos previstos para los más pobres del país serán de un total de 480 euros al año, es decir, 40 euros al mes, y se podrán efectuar en varias cadenas de distribución italianas con las que el Gobierno aún está manteniendo contactos.
Esta tarjeta para pobres, que llega cuando los gobiernos de todo el mundo se afanan en evitar un gran impacto de la crisis económica en sus economías, podrá ser utilizada por las familias con hijos y las personas mayores de 65 años que perciban menos de 6.000 euros al año.
Asimismo, la podrán solicitar todos aquellos mayores de 70 años con ingresos no superiores a los 8.000 euros por año.
Además de con fondos públicos, el Gobierno italiano tiene previsto financiar esta iniciativa con las donaciones voluntarias de los ciudadanos.
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